C. G. Lucio MadridActualizado Martes,

julio

02:56El cambio clim�tico tambi�n podr�a impactar en el desarrollo cerebral infantil. As� lo sugiere una nueva investigaci�n, que indica que la exposici�n a temperaturas elevadas durante el embarazo y los primeros meses de vida se relaciona con un crecimiento m�s lento del t�lamo, una regi�n clave para integrar y procesar la informaci�n sensorial y motora. El calor, por tanto, podr�a influir tambi�n en el desarrollo de los ni�os, seg�n indica este trabajo, liderado por cient�ficos del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Fundaci�n "la Caixa". Los detalles de su trabajo se publican en la revista Environment International."Quer�amos analizar si la exposici�n al calor o al fr�o desde la concepci�n hasta los 8,5 a�os de edad se asociaba con cambios en el desarrollo cerebral durante la infancia tard�a y la adolescencia, e identificar los periodos en los que el cerebro es m�s vulnerable", ha se�alado en un comunicado Laura Gran�s, investigadora de ISGlobal y del IDIAPJGol y primera autora del estudio.El estudio incluy� a 3.251 ni�os y ni�as del estudio Generation R. Study de Pa�ses Bajos, que est� siguiendo a una cohorte de individuos desde su nacimiento hasta que alcancen la etapa adulta. "Utilizamos un modelo clim�tico de alta resoluci�n que proporcion� estimaciones semanales de la temperatura exterior durante el embarazo y estimaciones mensuales desde el nacimiento hasta los 8,5 a�os de edad en el lugar de residencia de cada participante. Posteriormente analizamos resonancias magn�ticas cerebrales realizadas aproximadamente a los 10 y a los 14 a�os", a�ade Gran�s, quien aclara que esta estrategia permiti� medir c�mo variaba el volumen de 11 estructuras cerebrales a lo largo del tiempo y analizar si dichos cambios estaban relacionados con la exposici�n previa al calor o al fr�o.Los resultados del trabajo mostraron que, de todas las regiones cerebrales analizadas, solo el t�lamo mostr� una asociaci�n consistente con la exposici�n al calor en las primeras etapas de la vida. Los investigadores apuntan que esta regi�n podr�a ser especialmente sensible a las condiciones ambientales, porque empieza a desarrollarse en etapas tempranas del embarazo y su crecimiento sigue un calendario muy regulado. La vulnerabilidad a los efectos del calor es mayor en una determinada etapa, seg�n se�ala el estudio, que ha identificado una ventana clave entre el embarazo y los primeros meses de vida. En esa ventana, la exposici�n a temperaturas medias mensuales de 20,5 �C (calculadas a partir de las temperaturas diurnas y nocturnas) se asoci� con un crecimiento m�s lento del t�lamo entre los 9 y los 15 a�os de edad. No se observaron asociaciones similares ni en el resto de estructuras cerebrales analizadas ni con la exposici�n a temperaturas fr�as.Si bien el dise�o del estudio no permite analizar qu� mecanismos explican la asociaci�n observada, hay distintas hip�tesis que podr�an respaldarla, se�alan los investigadores. As�, la exposici�n al calor durante el embarazo podr�a alterar los niveles de hormonas del estr�s maternas, afectar la capacidad de la placenta para proteger al feto en desarrollo frente a estas hormonas o modificar la se�alizaci�n de la serotonina, un proceso fundamental para la formaci�n de las conexiones entre el t�lamo y la corteza cerebral. Por otro lado, tambi�n la inflamaci�n y el estr�s oxidativo asociado al calor podr�an ser factores a tener en cuenta. De cualquier manera, son necesarios estudios que ratifiquen la relaci�n observada y profundicen en los posibles mecanismos implicados, advierten. El trabajo no encontr� ninguna asociaci�n entre el crecimiento m�s lento del t�lamo y el rendimiento cognitivo, aunque s� hall� una conexi�n con una mayor presencia de problemas de conducta. "Los futuros estudios deber�n investigar si la exposici�n al calor en las primeras etapas de la vida contribuye al desarrollo de trastornos del neurodesarrollo y si las alteraciones en el desarrollo del t�lamo pueden ayudar a explicar estas asociaciones", ha se�alado, en el citado comunicado Esm�e Essers, coautora del estudio y tambi�n investigadora de ISGlobal. El organismo present� recientemente una investigaci�n que demuestra que el calor extremo es ya el principal riesgo clim�tico para la salud en Espa�a. "Cada grado adicional de temperatura aumenta un 35% la mortalidad relacionada con el calor", se�ala el trabajo, que recuerda que en el verano de 2022 se produjeron m�s de 60.000 muertes relacionadas con el calor en Europa, de las cuales Espa�a registr� m�s de 11.000. El calor extremo ser� la nueva normalidad del verano espa�ol en las pr�ximas d�cadas, augura el citado informe, que hace hincapi� en que "Espa�a podr�a sufrir hasta ocho olas de calor al a�o en 2050" y experimentar� un incremento en el n�mero de noches tropicales. "Espa�a necesita pasar de gestionar el calor como una emergencia puntual a integrarlo como un riesgo estructural en sus sistemas de salud, sus infraestructuras, su planificaci�n urbana y sus pol�ticas laborales y educativas", reclama el texto.