Cuando el cuerpo pierde la capacidad de regular su temperatura, el peligro del calor extremo no recae únicamente sobre los niños y adultos mayores. También puede alcanzar con mayor fuerza a las personas que utilizan medicamentos psiquiátricos, pues algunos tratamientos pueden alterar la sudoración y la regulación de la temperatura corporal.El psiquiatra y vicepresidente de Asuntos Médicos de APS Health, José Massa, advirtió este lunes que algunos medicamentos utilizados para tratar condiciones como la esquizofrenia, el trastorno bipolar y la demencia pueden cambiar la manera en que el cuerpo responde al calor.El médico explicó que los medicamentos antipsicóticos y los antidepresivos tricíclicos pueden afectar la capacidad de sudoración. Estos últimos producen efectos anticolinérgicos que interfieren con el funcionamiento de las glándulas sudoríparas y, por consiguiente, con la capacidad del organismo para controlar su temperatura.“El paciente puede que no se dé cuenta de que no tiene la misma capacidad de sudoración que el resto de la población”, comentó el galeno en conferencia de prensa. De igual forma, Massa alertó sobre los riesgos asociados al litio, un medicamento que, a diferencia de muchos otros, se elimina principalmente a través de los riñones. Por ello, una hidratación inadecuada puede provocar que la sustancia alcance niveles tóxicos. Entre las señales de alerta, se encuentran la confusión o alteración del estado de conciencia, náusea y vómito. Una persona confundida puede dejar de reconocer dónde está, cuál es su nombre o qué ocurre a su alrededor. En estos casos, se recomienda buscar atención médica inmediata o llamar a emergencias.“Hay muchos de estos pacientes con condiciones severas a quienes se les hace muy difícil comunicarse”, explicó Massa. Ante este panorama, alertó que no se debe suponer que la confusión responde únicamente a una condición de salud mental, pues también puede ser un síntoma de deshidratación provocada por el calor extremo.Massa alertó también sobre los riesgos asociados al litio, un medicamento que, a diferencia de muchos otros, se elimina principalmente a través de los riñones. (alexis.cedeno)Según el psiquiatra, el Sistema de Vigilancia Sindrómica reflejó que, durante el 2025 y lo que va de 2026, se han registrado 740 visitas a salas de emergencia por situaciones relacionadas con el calor en el 15% de los hospitales de Puerto Rico. Asimismo, Massa indicó que, en lo que va de año, han reportado 240 casos de problemas de salud a causa del calor. ¿Qué recomiendan los expertos? El médico exhortó a la ciudadanía a no alarmarse, sino tomar las medidas de precaución necesarias antes del golpe de calor. Entre ellas, destacó mantenerse hidratado, evitar actividades al aire libre de 10:00 a.m. a 4:00 p.m. y estar en espacios ventilados y frescos. En cuanto a los cuidadores, deben permanecer atentos a los cambios físicos y conductuales de los pacientes, orientarse sobre los efectos de sus medicamentos durante los episodios de calor extremo y acudir a una sala de emergencias ante signos de deshidratación.“Necesitamos orientar no solamente a los pacientes, sino a los familiares de qué medidas y qué acciones prácticas pudieran tener para evitar los golpes de calor y evitar situaciones de riesgo para estos pacientes”, puntualizó Massa. También resaltó que algunos pacientes que utilizan antipsicóticos pueden presentar polidipsia, es decir, una sed excesiva que los lleva a consumir grandes cantidades de agua.La sobrehidratación puede reducir rápidamente los niveles de sodio en la sangre y provocar una condición conocida como hiponatremia, que también puede causar confusión, alteraciones neurológicas y otras complicaciones. Por su parte, el meteorólogo y director del Centro Nacional de Meteorología, Ernesto Rodríguez, destacó que el riesgo no se limita a las personas que permanecen al aire libre.“Los puertorriqueños estamos todo el tiempo experimentando estos episodios de calor”, explicó el meteorólogo Ernesto Rodríguez, al puntualizar que no se debe esperar a que se emita una advertencia de calor extremo para tomar acción. (alexis.cedeno)“Muchas veces, no sabemos que estamos siendo impactados por tanto calor, por tantas horas. Así que lo importante es que las personas que no tengan los mecanismos para enfriarse o salir de su hogar, pues deben estar más conscientes de la hidratación y ver alternativas, cómo pueden enfriarse de alguna forma para no deshidratarse o tener otros efectos asociados al calor”, explicó Rodríguez.Las viviendas de cemento pueden retener el calor durante la noche y mantener temperaturas interiores de entre 80 y 85 grados, incluso cuando el ambiente exterior comienza a refrescar.Esto significa que una persona puede deshidratarse dentro de su propia residencia, particularmente si no cuenta con ventilación, abanicos, aire acondicionado o posibilidades de trasladarse a otro lugar.El especialista en psiquiatría reiteró que el mensaje no es suspender los medicamentos ante las altas temperaturas, sino reconocer las señales de alerta, mantener una hidratación adecuada y buscar ayuda médica a tiempo. “El mensaje simplemente es poder identificar cómo podemos ayudar a nuestros pacientes a que se mantengan con las precauciones necesarias para que no interrumpan el tratamiento”, instó Massa.