El debate sobre la continuidad de los subsidios a los servicios públicos volvió a instalarse en medio del proceso de recomposición tarifaria. Para la economista Carolina Mannucci, el problema no pasa únicamente por la dolarización de los costos energéticos, sino también por la creciente presión que las facturas ejercen sobre los ingresos familiares.

"Estamos hablando que en una boleta vos tenés de un 25 a 35% de las facturas son puramente impuestos", afirmó, al tiempo que recordó que el país mantiene "costos de servicios en dólares y salarios en pesos", una combinación que profundiza el deterioro del poder adquisitivo. La economista explicó que el Gobierno busca incentivar inversiones para evitar importar energía, pero advirtió que esa estrategia debe contemplar la realidad de los hogares. "Cada vez estas pesan más en la economía de los hogares", sostuvo, al remarcar que el incremento tarifario también está condicionado por la elevada carga tributaria nacional, provincial y municipal.

Tarifas, impuestos y poder adquisitivo

Mannucci diferenció la evolución de las variables macroeconómicas de la situación cotidiana de la población. "Una cosa es la economía financiera, las variables, la macro y otra la micro, la economía real", señaló, al advertir que cualquier decisión económica termina impactando directamente sobre el consumo y la capacidad de compra de las familias.