El nuevo incremento en las tarifas del transporte público vuelve a encender la preocupación por el deterioro del poder adquisitivo en Argentina. Desde la medianoche, el boleto mínimo de colectivo pasará a costar 714 pesos, mientras que los trenes registrarán una suba del 18%, en el marco del esquema de actualización tarifaria impulsado por el Gobierno nacional.
Según explicó la economista Carolina Mannucci, en diálogo con Canal E, la estrategia oficial apunta a moderar el impacto inflacionario mensual. La especialista señaló que “lo están intentando hacer después de la medición del IPC” para que los índices reflejen una desaceleración más marcada.
La economista remarcó que el problema central es la distancia entre salarios y tarifas. En ese sentido, advirtió que “para un trabajador que combina colectivo y trenes, de repente tiene un gasto que puede ser 2.000, 2.500 diarios tranquilamente”, especialmente para quienes no cuentan con beneficios o descuentos registrados.
Tarifas, subsidios y pérdida del poder adquisitivo
Durante la entrevista, Mannucci explicó que las empresas del sector aseguran que el valor real del boleto debería superar los 2.100 pesos para cubrir costos operativos. Actualmente, sostuvo, el precio vigente apenas representa una parte del valor técnico del servicio.











