La imagen muestra una composición de elementos esenciales de la vida diaria: un medidor de energía, agua goteando en un grifo, gas encendido en una cocina y un autobús de transporte público. (Imagen Ilustrativa Infobae)La política oficial de recomposición de tarifas de servicios públicos mediante la reducción de subsidios sigue generando un impacto relevante sobre el ingreso disponible en los hogares, en especial, en aquellos que tienen recursos más bajos. Por ese motivo, aún cuando la desaceleración de la inflación en los últimos meses mejoró el salario real y el poder adquisitivo, la suba en las boletas de luz, gas, agua y el transporte se quedan con gran parte de esa mejora.“La recomposición tarifaria redujo el ingreso disponible de los hogares, especialmente en los de menores ingresos, donde los servicios públicos ya absorben cerca del 20% del ingreso familiar”, señaló un informe de Fundación Capital. Aunque los aumentos más fuertes ocurrieron en 2024, “las tarifas más altas, el mayor consumo invernal y los ingresos rezagados mantuvieron la presión sobre el poder adquisitivo”.PUBLICIDADSi se computa el salario promedio del sector privado registrado para estimar cuánto se llevan de él los servicios, queda claro el efecto de la recomposición. En diciembre de 2023, las facturas ocupaban el 4,3% de ese salario; hoy, representan el 10,7%, más de el doble.Ese impacto en los bolsillos más débiles de las tarifas se da en un contexto en el que algunas negociaciones paritarias le ganarán a la inflación, según el informe. Eso permite prever una acotada mejora del salario en el resto del año, aún en mercado laboral con problemas, donde la informalidad sigue creciendo. De esa forma, concluye que “de cara al segundo semestre, el escenario más probable combina una recomposición real moderada de los salarios, pero con una dinámica del ingreso disponible aún condicionada por la evolución tarifaria”.PUBLICIDADSi bien el aumento de los servicios públicos fue generalizado, el impacto no fue homogéneo en los hogares, explicó Fundación Capital, cuyo informe trazó un ejemplo de cómo impactan esos aumentos en los distintos segmentos socioeconómicos. Su conclusión fue que “en los hogares de menor poder adquisitivo, el salto fue más relevante”En los hogares con ingresos medios-altos que no reciben subsidios energéticos, como aquellos con ingresos de $4.500.000, el pago de servicios públicos en junio representó cerca del 6% del ingreso familiar, 1,6 puntos más que en junio de 2025 y muy superior al 2% registrado en diciembre de 2023. Si se toma como referencia un hogar con el ingreso promedio del decil 10, casi $7.000.000, la proporción destinada a servicios públicos es aún menor: alcanzó el 3%.PUBLICIDAD
Se disparó el impacto de la aumento de tarifas en las familias más pobres: ya se llevan más del 20% de su ingreso
La corrección en las facturas de luz, gas, agua y transporte impacta con mayor rigor en los hogares más vulnerables, a la par de la reducción de los subsidios












