La situación de la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) volvió a quedar en el centro del debate luego de que el Gobierno nacional avanzara con medidas para eliminar la contribución obligatoria que financiaba a la entidad y solicitara información sobre el destino de los recursos administrados.

Para el periodista especializado en vitivinicultura José Luis Belluscio, el conflicto responde a una acumulación de decisiones que, según sostuvo, perjudicaron a toda la industria. "Realmente es un conflicto pareciera que de nunca terminar."

El periodista explicó que la COVIAR nació como una entidad público-privada con el objetivo de ejecutar el Plan Estratégico Vitivinícola 2020, cuyas metas principales eran incrementar las exportaciones de vino, posicionar a la Argentina en el mercado internacional, integrar a los pequeños productores y recuperar el consumo interno de los vinos básicos.

Sin embargo, sostuvo que esos objetivos no fueron alcanzados. "Yo te diría que ninguno, lamentablemente, y ese es uno de los puntos de conflicto." Según indicó, las bodegas realizaron durante 15 años aportes obligatorios que totalizaron alrededor de US$230 millones, recursos cuya utilización hoy es objeto de cuestionamientos.