La Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) volvió al centro del debate tras los cuestionamientos sobre su funcionamiento, su financiamiento y el cumplimiento de los objetivos del Plan Estratégico Vitivinícola (PEVI). Creada por la Ley 25.849 en 2004 como una entidad de integración público-privada, tiene la misión de coordinar el desarrollo de la industria vitivinícola argentina y promover su crecimiento a largo plazo.
Según explicó el periodista especializado en vitivinicultura, José Luis Belluscio, "La COVIAR es una entidad mixta, pública y privada; no representa intereses particulares, sino que está por encima de todo eso", al remarcar que su directorio está conformado por cinco representantes del sector público y doce del ámbito privado. No obstante, advirtió que "es muy representativo del sector siempre y cuando la política no influya ni se meta dentro de las decisiones", una condición que, a su entender, no siempre se ha cumplido.
El objetivo del plan estratégico y el financiamiento de la COVIAR
Belluscio recordó que la función principal de la entidad es ejecutar el Plan Estratégico Vitivinícola, diseñado con una visión de largo plazo y no para responder a las crisis económicas coyunturales. "La COVIAR tendría que haber estado por encima de todas esas crisis económicas para poder determinar cómo seguir en el plan estratégico", sostuvo.









