El debate sobre el destino de los terrenos ubicados sobre las estaciones de subte volvió a instalarse tras la venta de predios estratégicos en avenidas como Santa Fe. Para el arquitecto y urbanista Andrés Borthagaray, la política de desprenderse de esos inmuebles representa una oportunidad desaprovechada para fortalecer el transporte público y obtener ingresos sostenibles. "Creo que hay una oportunidad cuando arriba de una estación de subte tenemos la posibilidad de seguirla en altura y que haya una actividad combinada, que sea comercial, sea gastronómica, sea algo que le dé animación y que le dé una fuente de ingreso permanente al subte."

El especialista explicó que la situación jurídica de los terrenos varía según el trazado de cada línea. Mientras algunas estaciones requirieron expropiaciones por emerger a la superficie, en otros casos los túneles atraviesan predios privados sin necesidad de adquirirlos, una ventaja que diferencia al subte del sistema ferroviario de superficie.

Un modelo para financiar el transporte público

Borthagaray sostuvo que la Ciudad debería priorizar la administración de esos activos antes que su venta definitiva. En ese sentido, consideró que un esquema de alquiler y explotación comercial permitiría obtener mayores beneficios económicos a largo plazo.