Seis diputados chilenos, cinco de extrema derecha y una de la derecha tradicional, empujan un proyecto de ley, llamado Escucha tu corazón, que busca establecer que los médicos, antes de realizar un aborto -en Chile solo se permite por tres causales desde 2017-, informen a las mujeres sobre “la actividad cardíaca embrionaria o fetal” a fin de “ofrecerle la oportunidad de escucharla”. No es una iniciativa inédita, sino que emula al decreto que 2022 se publicó en Hungría, durante el Gobierno del ultra Viktor Orbán, que obliga a las mujeres a presentar un documento para certificar haber recibido información sobre los signos vitales del feto antes de la interrupción del embarazo. En 2023 también copió ese protocolo Vox en España para Castilla y León y, ese mismo año, uno de los hijos del expresidente de Brasil Jair Bolsonaro, Carlos, propuso, como concejal en Río de Janeiro, lo mismo para las mujeres que son víctimas de violación.El proyecto ingresó al Congreso el pasado 25 de junio y está en su primer trámite constitucional. Fue suscrito por dos diputados del Partido Nacional Libertario, Cristóbal Urruticoechea y Álvaro Jofré; tres parlamentarias del Partido Republicano, fundado por el presidente José Antonio Kast, Chiara Barchiesi, Catalina del Real y Claudia Reyes; y por Ximena Ossandón, de Renovación Nacional, una formación del oficialismo de la derecha tradicional. La moción se presenta nueve años después de que Chile diera un paso histórico, cuando se permitió el derecho de las mujeres a elegir si interrumpen sus embarazos en caso de tres supuestos: de que su vida esté en peligro, por inviabilidad fetal y por violación. Ese proyecto de ley fue uno de los mayor simbolismo presentados durante el segundo Gobierno de la socialista Michelle Bachelet (2014-2018), y tuvo una dura batalla judicial, cuando la derecha lo llevó al Tribunal Constitucional, que finalmente falló en 2017 que no vulneraba la Carta Fundamental.La nueva iniciativa es parlamentaria, no del Gobierno, aunque se trata de una Administración en que tanto el presidente como su ministra de la Mujer y Equidad de Género, Judith Marín, del Partido Social Cristiano, son contrarios al aborto. Ella, de hecho, fue activista antiaborto. Este lunes, el libertario Urruticoechea cuestionó la aprobación de las tres causales en 2017 y dijo a Televisión Nacional que significó en Chile “convertir el crimen en ley”. Y, sobre Escucha tu corazón, señaló: “Seguiremos dando todas las batallas necesarias para, en lo posible, terminar con este flagelo que no solamente involucra la muerte de un ser inocente, sino que hemos descubierto que también involucra y tiene aristas que hasta el momento no tenían precedentes en nuestro país”.Orellana: “Una crueldad legislativa”Antonia Orellana, exministra de la Mujer y Equidad de Género del Gobierno de Gabriel Boric (2022-2026), ha catalogado la iniciativa como “una crueldad legislativa”. Y, a través de una carta que divulgó este domingo en sus redes sociales, la frenteamplista ha dicho que Urruticoechea, que encabeza iniciativa, sigue “el guion de la ultraderecha colombiana y estadounidense” en “un proyecto que pretende obligar a mujeres y niñas en las causales de interrupción del embarazo por violación, inviabilidad o riesgo vital, proponerles escuchar el pulso del embrión”. “No insistiré con el caso de violación pues el propio diputado Urruticoechea ya dijo que ellas el aborto no las ‘desviola’, con una falta de empatía brutal”. Luego, Orellana se preguntó: “¿Realmente es necesario hacer eso a quien sabe que el fruto de su embarazo no sobrevivirá a escuchar? ¿O a la mujer en riesgo vital y por tanto en procedimiento de emergencia?“. También dijo, sobre las cuatro diputadas que apoyan la moción: ”Sorprende de que mujeres concurran con su firma a este acto que, más que estar en contra del aborto, está en contra de la humanidad".Escucha tu corazón tiene un solo artículo: propone modificar el Código Sanitario para agregar otro requisito a la ley que permite interrumpir el embarazo en tres supuestos. Señala que, en forma previa, el médico cirujano deberá informarle a la mujer, “conforme a la edad gestacional” si “resulta detectable la actividad cardíaca del embrión o feto” y luego ofrecerle, “de manera verbal y directa, la oportunidad de escuchar los latidos mediante los medios técnicos disponibles, junto con una descripción objetiva de los mismos”. “La madre del nonato podrá declinar libremente este ofrecimiento, con todo, el médico deberá negarse a practicar la interrupción del embarazo si es que esa situación se verifica. De la realización del ofrecimiento y de la decisión de la mujer se dejará constancia escrita en su ficha clínica”. Según los diputados, tanto de la realización del ofrecimiento del médico como de la decisión de la mujer “se dejará constancia escrita en su ficha clínica”.
La extrema derecha de Chile busca que las mujeres escuchen el latido del feto antes de abortar
La propuesta de parlamentarios libertarios y el Partido Republicano, la fuerza del presidente Kast, sigue la ola mundial de la ultra en países como Hungría










