El hijo de un ciudadano belga fallecido en el incendio de Los Gallardos (Almería) cuestiona la versión de las autoridades de que su padre y otras víctimas desoyeron las recomendaciones oficiales de permanecer en sus viviendas, al asegurar que los servicios de emergencia no les dieron ninguna indicación.Thomas-Wolf Verdonckt, virólogo belga, aseguró este sábado que habló con su padre, el empresario Stanislas Verdonckt, de 63 años, poco antes de las nueve de la noche del jueves, cuando el incendio ya avanzaba hacia Bédar. Según el hijo, de 33 años, su padre, Stanislas Verdonckt, es uno de los ocho cuerpos hallados en un valle situado bajo la zona del Paraje El Curato, donde residía, a las afueras de Bédar. El hijo, que vive en Bélgica, viajó a España tras el incendio y asegura que ha hablado con vecinos que sobrevivieron a las llamas, que se han cobrado 13 vidas y han arrasado con 7.000 hectáreas de la comarca más oriental de Andalucía.Verdonckt sostiene que ningún responsable informó al grupo del que formaba parte su padre de que el fuego se dirigía hacia ellos ni tampoco de que quedarse en sus casas fuera más seguro que huir de ellas. “Las personas que murieron no desobedecieron ninguna orden porque no se dio ninguna. No se les proporcionó ninguna información”, asegura. “Solo empezaron a correr cuando las llamas estaban prácticamente encima de ellos. Fue el último recurso que les quedaba”.La Junta de Andalucía ha señalado que no se envió ninguna alerta mediante mensaje de texto a los residentes porque las recomendaciones variaban en función de su ubicación en un terreno montañoso y boscoso, así como de la evolución de una situación que cambiaba con rapidez.En su lugar, alcaldes y policías locales fueron puerta por puerta o llamaron por teléfono a los residentes para indicarles una ruta segura de evacuación o instruirles para que permanecieran en sus viviendas.En un comunicado remitido a Reuters la noche del domingo, el Gobierno andaluz rebatió la versión de Verdonckt y aseguró que el alcalde de Bédar, Ángel Collado, había instado al grupo en el que se encontraba Stanislas Verdonckt a permanecer en sus casas.“Entendemos el dolor de las familias y respetamos el hecho de que, en momentos de un sufrimiento tan inmenso como estos, la rabia y la sensación de impotencia ante la tragedia puedan conducir a una percepción diferente de lo sucedido”, señala el comunicado.12 personas —casi todos extranjeros, entre ellos Stanislas Verdonckt, salvo un español según las identificaciones efectuadas hasta el momento— murieron tratando escapar de los incendios forestales y una más perdió la vida ya hospitalizada a consecuencia de las heridas sufridas. Según explica, Verdonckt un grupo de vecinos del que formaba parte su padre trató inicialmente de marcharse en coche la noche del jueves por una carretera asfaltada, pero las llamas los obligaron a dar media vuelta. “No pudieron salir por la carretera principal porque no fueron advertidos con antelación. Nadie les dijo que el fuego venía por esa dirección y, cuando intentaron salir, ya era demasiado tarde”, afirmó.El grupo intentó entonces huir en coche en sentido contrario, por el camino de tierra sin salida de los vecinos, que discurre junto a la ladera de la montaña. Pero no lograron escapar, abandonaron los vehículos e intentaron huir a pie, explica su hijo.“No fue una elección. Condujeron hasta el final del camino y, cuando incluso aquello estaba en llamas, algunas personas decidieron correr e intentar llegar al valle”, señaló. Un vecino que sobrevivió a al fuego porque se quedó en su vivienda contó a Verdonckt que las llamas llegaron a acercarse los suficientemente a casa como para tocarlas, añadió.Verdonckt explicó que su padre, aficionado al senderismo y a la fotografía, tenía una vivienda en la zona desde hacía muchos años, la conocía a la perfección y hablaba español. Según relata su hijo, durante su última conversación telefónica, su padre le explicó que valoró las distintas opciones para protegerse. Se mantuvo siempre tranquilo “incluso en las situaciones más desesperadas” y repasó sus “planes a, b y c”, apunta su hijo. “Mi padre era una de las personas más inteligentes que conozco. Siempre ha sido muy analítico y iba comprobando una a una sus opciones: ‘¿Podemos hacer esto?’, ‘¿podemos hacer aquello?“, asegura el hijo, que precisa que ”en ese momento faltaban solo unos minutos para que quedaran rodeados por las llamas y atrapados".La Junta de Andalucía ha respaldado la decisión del alcalde de Bédar de ordenar a los ciudadanos que permanecieran en sus viviendas por ser “la opción que ofrecía las mayores garantías de seguridad dadas las condiciones del incendio, tal y como, desgraciadamente, ha puesto de manifiesto el trágico desenlace”. El Gobierno autonómico ha facilitado a Reuters fotografías que, entiende el Ejecutivo, muestran que la vivienda de Stanislas Verdonckt solo sufrió daños leves por las llamas, y añadió que, “por tanto, habría sido un refugio seguro”.
El hijo de una víctima del incendio de Los Gallardos: “Nadie les dijo que el fuego venía hacia ellos y cuando intentaron salir ya era tarde”
Stanislas Verdonckt asegura que ningún responsable informó a su padre de que las llamas se acercaban ni de que quedarse en sus casas era más seguro que huir










