Mucho antes de que existieran la Tierra, los oc�anos o el ADN, en el Universo hab�a az�car. Un equipo internacional liderado por cient�ficos espa�oles lo ha descubierto flotando en el espacio interestelar, un hallazgo que refuerza la hip�tesis de que algunos de los ingredientes esenciales para la vida llegaron a nuestro planeta a bordo de meteoritos y cometas.La investigaci�n, que acaba de publicar Nature Astronomy, est� encabezada por la astrof�sica Izaskun Jim�nez-Serra, del Centro de Astrobiolog�a (CAB-CSIC/INTA), y re�ne a investigadores de este centro espa�ol junto a especialistas de la Universidad de Leiden (Pa�ses Bajos), el Observatorio Europeo Austral (ESO), el Instituto Geogr�fico Nacional y otros organismos internacionales.El equipo ha identificado eritrulosa, un az�car simple formado por cuatro �tomos de carbono, que en la Tierra encontramos en las frambuesas y en autobronceadores. Ahora ha aparecido en la nube molecular G+0.6930.027, situada cerca del centro de la V�a L�ctea. La detecci�n ha sido posible gracias a observaciones realizadas con el radiotelescopio Yebes de 40 metros, en Guadalajara, y el IRAM de 30 metros, en Sierra Nevada (Granada), dos de las instalaciones m�s sensibles del mundo para rastrear mol�culas en el espacio.Para saber m�sHasta ahora los cient�ficos hab�an encontrado az�cares en meteoritos ca�dos sobre la Tierra y, m�s recientemente, en las muestras tra�das por la misi�n OSIRIS-REx desde el asteroide Bennu. Sin embargo, nunca hab�an observado un az�car form�ndose directamente en el medio interestelar, el gigantesco laboratorio qu�mico donde nacen las estrellas, los planetas y los sistemas solares.La diferencia es importante. Encontrar un az�car en un meteorito demuestra que esa mol�cula sobrevivi� a un viaje espacial. Encontrarlo suspendido entre las estrellas significa que el propio Universo sabe fabricarlo desde mucho antes de que existieran los planetas.Los autores escriben que "la detecci�n de eritrulosa demuestra que este monosac�rido puede sintetizarse de forma abi�tica bajo condiciones interestelares", es decir, sin necesidad de ning�n organismo vivo.Aunque su nombre resulte desconocido para la mayor�a, la eritrulosa no es una mol�cula extra�a en la Tierra. Se encuentra de forma natural, aunque en cantidades muy peque�as, en algunas frutas, especialmente en las frambuesas y otras bayas, adem�s de aparecer como producto de determinados procesos de fermentaci�n, y como compuesto intermedio en el metabolismo de los carbohidratos de los seres vivos. Tambi�n se obtiene mediante procesos biotecnol�gicos para distintos usos industriales, siendo el m�s conocido su empleo en autobronceadores.Lo extraordinario no es la mol�cula en s�, sino haber demostrado que la naturaleza puede fabricarla espont�neamente en el espacio profundo. El medio interestelar parece un lugar poco propicio para la qu�mica. Es un entorno casi vac�o, con temperaturas cercanas a los -253 grados Celsius. Sin embargo, los investigadores muestran que sobre diminutos granos de polvo recubiertos de hielo pueden producirse reacciones qu�micas sorprendentemente complejas. Seg�n sus modelos, dos mol�culas relativamente sencillas —el glicolaldeh�do y el etilenglicol— reaccionan sobre esas superficies heladas hasta formar eritrulosa. Las simulaciones indican incluso que este az�car se genera con bastante eficiencia bajo las condiciones presentes en la nube molecular estudiada."El origen de los az�cares es uno de los problemas a resolver en el origen de la vida y su detecci�n en el espacio interestelar nos muestra dos cosas: primero, que pueden formarse en condiciones naturales en el espacio", apunta C�sar Menor Salv�n, astrobi�logo y profesor de Bioqu�mica en la Universidad de Alcal�, en declaraciones al Science Media Center. "Segundo, que puede apoyar la hip�tesis de que esas mol�culas, acumuladas y preservadas en hielos pudieran liberar esos az�cares en entornos propicios para el origen de la vida, como pudo ser la Tierra primitiva".Los az�cares constituyen una de las familias de mol�culas esenciales para la biolog�a porque participan en la formaci�n de los �cidos nucleicos y en m�ltiples procesos metab�licos. Uno de los grandes problemas de las teor�as sobre el origen de la vida es explicar c�mo aparecieron cantidades suficientes de estos compuestos en la Tierra.La nueva investigaci�n aporta una posible respuesta: quiz� una parte importante ya lleg� fabricada desde el espacio. Los autores recuerdan que la eritrulosa puede transformarse con facilidad en otros az�cares cuando entra en contacto con agua, un proceso clave en distintos modelos de qu�mica prebi�tica. Si este compuesto estaba presente en la nube que dio origen al Sistema Solar, habr�a podido incorporarse a cometas y asteroides y terminar cayendo sobre la Tierra.Durante el intenso bombardeo de meteoritos que sufri� nuestro planeta entre hace 4.100 y 3.900 millones de a�os, los investigadores calculan que pudieron depositarse entre 0,5 y 50 millones de toneladas de eritrulosa, suficiente para enriquecer el inventario qu�mico del que surgir�an las primeras mol�culas biol�gicas.La eritrulosa representa adem�s otro r�cord cient�fico. Con catorce �tomos en su estructura, es una de las mol�culas org�nicas no c�clicas m�s complejas detectadas hasta ahora en el medio interestelar, la primera mol�cula de az�car identificada de forma inequ�voca entre las estrellas y el segundo compuesto quiral descubierto en ese entorno. Para los investigadores, esto demuestra que el espacio es qu�micamente mucho m�s rico de lo que se cre�a y abre la puerta a encontrar mol�culas todav�a m�s complejas relacionadas con la aparici�n de la vida no solo en la Tierra, sino potencialmente en cualquier rinc�n del Universo donde existan planetas con agua l�quida.