Existen formas de detectar la psoriasis en niños y adolescentes, fundamental para pautar un tratamiento adecuado desde el principio. Esta enfermedad inflamatoria inmunomediada (IMID) tiende a confundirse en los menores con la dermatitis atópica, la dolencia más común de la piel a esas edades. Pero la forma de las lesiones y las zonas en las que brotan guían al pediatra en atención primaria y al dermatólogo. Raúl de Lucas, jefe de sección de Dermatología Pediátrica del hospital La Paz (Madrid) y especializado en psoriasis, da unas claves. En los lactantes, las rojeces en la zona del pañal son un indicio. Las placas en la cara, en los párpados, una parte muy poco común en los adultos, también son una señal. La psoriasis infantil suele manifestarse en el cuero cabelludo. “Las descamaciones de la piel son más finas y redondeadas, recuerdan al eczema”, añade. El 30% de los pacientes con psoriasis debutan (es el verbo que utilizan los médicos) antes de los 20 años. Un diagnóstico precoz resulta primordial para para poder pautar cuanto antes el tratamiento adecuado, y así prevenir muchas de las complicaciones que se producen cuando son adultos.

La psoriasis infantil, en tres claves

DetecciónUn tercio de las personas que padecen la enfermedad la han manifestado antes de los 18 años.