La satisfacción de los españoles con la sanidad pública sigue en horas bajas. Según el último barómetro sanitario del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), publicado este lunes, la valoración global del funcionamiento del sistema sanitario público tiene una nota de 6,16 sobre 10. Esto representa una ligera mejoría con respecto al anterior barómetro (la nota fue de 6,02), pero todavía sigue lejos de los datos registrados antes de la pandemia. En 2019, el 72% de la población tenía una buena percepción sobre el sistema sanitario. Según esta nueva edición del barómetro, que corresponde a encuestas realizadas en marzo, solo el 53,5% considera que funciona bien. En este contexto, las listas de espera siguen en el punto de mira: el 38% de los encuestados cree que, en los últimos 12 meses, las listas de espera han empeorado y el 43% considera que el problema sigue igual. Solo el 10% opina que la situación ha mejorado.La mayoría de los ciudadanos ven poco o nada aceptable los tiempos de espera en la sanidad pública. Según el barómetro, casi el 70% considera que las demoras para ver al especialista no son admisibles. El 62% piensa lo mismo con respecto a la espera para pruebas diagnósticas y el 55% también considera poco o nada razonable el tiempo que hay que aguardar para una operación programada. El 48% de los ciudadanos cree que tampoco son aceptables las listas de espera en atención primaria. La percepción mayoritaria es que las autoridades sanitarias no están haciendo nada para resolver esta situación.La satisfacción ciudadana con el funcionamiento de la sanidad pública se fue desplomando paulatinamente desde la pandemia. En el barómetro del pasado diciembre, la percepción negativa llegó a ser mayoritaria (solo el 48,5% consideraba que funcionaba bien) y hasta uno de cada cinco españoles (21,3%) pensaba que la sanidad pública funcionaba mal y necesitaba cambios profundos. Luego, en la siguiente encuesta, publicada en marzo y con 7.000 participantes durante todo el 2025, la valoración positiva alcanzó el 51,7%. En esta oleada, la visión positiva gana adeptos, pero se mantiene en el 20% el desagrado con el funcionamiento del sistema público de salud. La nueva encuesta sanitaria, construida a partir de 2.602 entrevistas realizadas en marzo de 2026, es la primera de las tres oleadas que habrá este año, por lo que sus datos “deben interpretarse como resultados provisionales”, ha matizado el Ministerio de Sanidad en un comunicado.Los servicios mejor valorados, con notas que superan el notable, son las urgencias del 061/112 (tienen un 7,38) y el ingreso y la asistencia en los hospitales públicos (7,13). Las consultas con los especialistas, en cambio, se quedan con un aprobado justo (5,8).La accesibilidad en el sistema sanitario vuelve a ser la gran piedra en el zapato para los ciudadanos. Poco ha mejorado la percepción desde el último barómetro. En la edición del pasado marzo, que correspondía a todo el año 2025, el 83,3% de los ciudadanos creían que el problema había empeorado o seguía igual, y solo el 8,6% consideraba que había mejorado. Hoy, es el 81% y el 10%, respectivamente. Según los últimos datos sobre listas de espera del Ministerio de Sanidad, la cola marcó un nuevo récord el pasado diciembre: 853.509 personas esperaban una operación.Según el barómetro, de los que han recurrido al médico de familia de la red pública en el último año, casi el 23% admite que alguna vez ha necesitado consultar y no lo ha conseguido. De estos, dos de cada tres asegura que no le dieron cita cuando necesitaba y un 13% no consiguió contactar con el centro de salud. La atención primaria es la puerta de acceso al sistema sanitario, pero sanitarios y pacientes llevan ya varios años quejándose de que la accesibilidad ha mermado, entre otras cosas, por la alta demanda y las elevadas cargas de trabajo en este nivel asistencial. En relación con la última consulta con el médico de familia, solo una de cada cinco personas fue atendida en el mismo día o al siguiente. Más de 70% dice que tuvo que esperar más de un día y la espera media fue de 10 días —un tercio de los que refieren demoras tuvieron que esperar más de 11 días—.También en el acceso a la atención especializada se observan demoras. De los encuestados que fueron derivados a estos servicios hospitalarios desde la atención primaria, uno de cada cinco refiere que tuvo que esperar más de seis meses para que lo atendieran. Con todo, alrededor del 30% de los encuestados asegura que esperó menos de un mes.Las demoras para pruebas diagnósticas también se cuentan por meses. La media para someterse a un TAC fue de dos meses y medio (76 días); para una ecografía, más de dos (65 días); para una resonancia, la espera fue de más de tres meses (102 días); y para una colonoscopia, cuatro meses (129 días).
Las listas de espera lastran la percepción de la sanidad pública: el 81% cree que el problema ha empeorado o sigue igual
El último barómetro sanitario del CIS revela que la satisfacción de los españoles con el sistema sanitario mejora ligeramente, pero uno de cada cinco cree que va mal y necesita cambios











