La Atención Primaria (AP) vuelve a situarse en el centro del malestar ciudadano en España. Este lunes, el Ministerio de Sanidad, en colaboración con el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), publicó la primera oleada del Barómetro Sanitario 2026, una encuesta que analiza el uso que hace la población adulta de los servicios sanitarios, la percepción ciudadana sobre el funcionamiento del Sistema Nacional de Salud (SNS) y el grado de satisfacción de los pacientes. La Atención Primaria es la puerta de entrada al SNS. En los últimos años se ha convertido en uno de los termómetros de la presión que soporta la sanidad pública: el aumento de la demanda, la falta de profesionales, las dificultades para conseguir una cita y los tiempos de espera son hoy los mayores desafíos del sistema.PublicidadLa encuesta del CIS, realizada entre el 26 de marzo y el 1 de abril a partir de una muestra de 7.800 entrevistas, recoge que, entre quienes necesitaron acudir a un especialista después de una consulta de este nivel asistencial, el 21,3% tuvo que esperar más de seis meses para ser atendido. Un 15,2% consiguió cita en un plazo de 15 días, un 14% esperó dos meses y un 14,3% tuvo que aguardar tres meses. En el caso de la consulta con el médico de familia de la sanidad pública, el 22,8% de los encuestados asegura que "alguna vez lo ha necesitado y no lo ha conseguido", mientras que el 61,1% afirma no haber tenido problemas cuando ha requerido atención.Sobre los tiempos de espera durante los últimos 12 meses para conseguir una cita con el médico de familia, el 71,2% señala que tuvo que esperar más de un día porque no había disponibilidad antes. Un 10,6% fue atendido el mismo día y un 11,2% consiguió consulta al día siguiente. Respecto al número concreto de días de demora, el 33% de los pacientes esperó 11 días o más; el 12,5%, entre ocho y diez días; el 15,7%, una semana; y el 10,4%, tres días.Público ha comparado las primeras oleadas de los barómetros sanitarios de 2023, 2024, 2025 y 2026 para analizar la evolución de algunos de los indicadores que reflejan la situación de la AP en España: la facilidad para conseguir cita, los tiempos de espera hasta la consulta y la satisfacción de los ciudadanos con su médico de familia.1. La accesibilidad, el principal punto débilLa accesibilidad a la AP no termina de recuperar terreno. Después del pequeño respiro registrado en 2024, los indicadores vuelven a reflejar un empeoramiento en 2025 y la primera oleada del Barómetro Sanitario de 2026 confirma que buena parte de la ciudadanía sigue encontrando dificultades para conseguir una cita con su médico de familia en un plazo razonable.PublicidadDe acuerdo con los datos, la atención inmediata o en un plazo de 24 horas sigue siendo minoritaria. En la primera oleada de 2023, el 20,8% de los ciudadanos que necesitaron una consulta con su médico de familia fueron atendidos el mismo día o al siguiente; una cifra que aumentó hasta el 25,1% en el mismo periodo de 2024, pero que volvió a descender al 21,4% en 2025 y se mantiene en el 21,8% en la primera oleada de 2026. El 71,2% de los usuarios tuvo que esperar más de un día para ser atendido porque no había citas antes, según el Barómetro Sanitario de 2026En paralelo, sí ha crecido el número de personas que tuvieron que esperar más de un día para ser atendidas porque no encontraron una cita disponible. Este porcentaje alcanzó el 70% en 2023, bajó ligeramente hasta el 66,6% en 2024, pero volvió a repuntar en la primera oleada de 2025 (68,8%) y alcanzó su punto más alto en 2026, con un 71,2% de pacientes afectados.2. El tiempo de espera se disparaLas esperas también continúan siendo una de las principales preocupaciones asociadas al funcionamiento del sistema sanitario público. Tras el descenso registrado entre 2023 y 2024, cuando la demora media pasó de 9,29 a 8,3 días, la tendencia volvió a invertirse: en 2025 la espera aumentó hasta los 8,78 días y en la primera oleada del Barómetro Sanitario de 2026 se disparó hasta los 10,27 días, la cifra más elevada del periodo analizado.PublicidadFernando Abraldes, presidente de la Asociación de Pacientes del CHUS: "Detectamos demoras de hasta 20 días para una consulta presencial""Nuestra experiencia concreta como pacientes y usuarios corrobora esta tendencia. Detectamos de manera reiterada demoras de hasta 20 días para una consulta presencial y que es cada vez más habitual el cierre de agendas en los meses de julio y agosto, sin dar alternativas globales de atención", confiesa a Público Fernando Abraldes, presidente de la Asociación de Pacientes y Usuarios del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela (CHUS). Por su parte, Manuel Martín, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y presidente de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) advierte en conversación con este diario que las actuales demoras en AP son "absolutamente incompatibles" con un modelo sanitario que tenga este nivel asistencial como eje del sistema. Recuerda que la AP ha destacado "históricamente" por garantizar una distribución racional de los pacientes, la continuidad asistencial a lo largo de la vida —la llamada longitudinalidad— y una atención integral que abarca la prevención, la promoción de la salud, la rehabilitación y la reinserción social. Sin embargo, Martín considera que las listas de espera muy superiores a las 24 o 48 horas recomendadas "rompen ese equilibrio y deterioran la calidad de la asistencia".Manuel Martín (FADSP): "Si no se revierten las carencias, el sistema evolucionará hacia una AP convertida en la atención para los pobres"En su opinión, el principal origen del problema es la infrafinanciación, que recibe alrededor del 14% del presupuesto sanitario cuando, según la OMS y otras organizaciones, debería alcanzar el 25%, además de la escasez de profesionales. Martín señala que la Medicina de Familia sufre una falta de prestigio, agravada por su escasa presencia en la formación universitaria y por la precariedad laboral en los centros de salud, lo que "desincentiva a los nuevos médicos". Alerta de que, si no se revierten estas carencias, el sistema evolucionará hacia una AP de baja calidad, limitada a derivar pacientes al ámbito hospitalario y convertida en "la atención para los pobres", poniendo en riesgo uno de los pilares que han situado al sistema sanitario público español entre los mejor valorados internacionalmente.3. La cara más valorada de una Primaria tensionadaA diferencia de las dificultades de acceso, lo único que se mantiene estable en las cuatro oleadas analizadas es la valoración de la atención recibida de los profesionales de AP. Cerca de ocho de cada diez usuarios siguen calificando como "buena" o "muy buena" la atención de su médico de familia, con porcentajes prácticamente sin variaciones: un 80,4% en 2023, un 83,6% en 2024, un 82,4% en 2025 y un 84% en la primera oleada de 2026.Crónica de una muerta anunciadaLa fotografía que dibuja el Barómetro es la expresión de una tensión que la Atención Primaria arrastra desde hace años. Este medio ha seguido, en los últimos años, la evolución de este nivel asistencial. Los expertos consultados advierten que el incremento de los tiempos de espera para conseguir una consulta puede "comprometer la continuidad de la atención y retrasar tanto diagnósticos como tratamientos, especialmente en un contexto en el que también se acumulan demoras para acceder a especialistas y pruebas diagnósticas".Su análisis apunta a un problema de carácter estructural, "resultado de años de infrafinanciación, falta de profesionales y un modelo asistencial que no ha evolucionado al mismo ritmo que las necesidades de una población cada vez más envejecida, con más enfermedades crónicas y una creciente demanda de atención en salud mental". Por ello, reclaman una transformación del modelo hacia una Atención Primaria más comunitaria, con equipos multidisciplinares y una mayor capacidad para responder a estos nuevos retos.