El último barómetro sanitario del CIS muestra que cada vez son menos los que creen que el sistema funciona bien

La satisfacción de los ciudadanos con el sistema sanitario sigue cayendo paulatinamente. Si hace un año un 55,8% consideraban que funcionaba bien o muy bien, ahora lo piensa un 52,5%, según el último barómetro sanitario del CIS, publicado este miércoles con datos de julio.

La sanidad pública sigue siendo la predilecta por una amplia mayoría de la población, pero cada vez más responden que preferirían acudir a un centro privado. Así han contestado un 30,4% para el médico de cabecera o el pediatra (tres puntos más que en el barómetro de hace un año); un 43,3% para los especialistas (4,3 puntos más); un 25,2% para ingreso en hospital (cuatro puntos más) y un 28,3% para urgencias (también casi cuatro puntos más que en julio de 2024).

Baja también la nota media que le dan a los diferentes servicios, de un 6,6 a un 6,3 sobre 10. Lo mejor valorado son las urgencias (112 y 061), con una puntuación de 7,1, y lo peor, las consultas de atención especializada, con un 5,7.

Esta peor percepción contrasta con algunas mejoras en cuanto a la atención. Crece el porcentaje de pacientes que asegura que no ha tenido problema para hacer una consulta a su médico de cabecera (un 57,5%, seis puntos más que hace un año) y baja muy ligeramente el porcentaje de personas que no consiguen cita el mismo día en su centro de salud: un 70%.