En los últimos años un gran número de agricultores han recibido ofertas para alquilar parte de sus terrenos e instalar placas solares en los mismos a cambio de una considerable remuneración. En Carmona (Sevilla), José Portillo es uno de los agricultores que se animó a hacerlo.En un programa de Equipo de Investigación, emitido en 2023, Portillo cuenta que había decidido alquilar 15 hectáreas de sus terrenos para la instalación de una macroplanta solar, pasando de ganar "unos 100 euros por hectárea" cultivando trigo, pipas y garbanzos a que le pagasen 1.900 euros. De hecho, el propio alcalde del municipio explicó que en Carmona ya había hasta 28 proyectos en marcha para arrendar terrenos agrícolas por aquel entonces.
Los agricultores vieron así como la rentabilidad de sus tierras aumentaba considerablemente respecto de sus cosechas si colocaban placas solares, una práctica a la que cada vez se suman más personas y que está transformando el paisaje rural, por lo que tampoco ha estado exenta de polémica.
En este sentido, otro vecino de Carmona aseguraba que la expansión de estas instalaciones no estuvo exenta de polémica, sino que había habido mucho revuelo porque "aquí siempre se ha vivido del campo, y ahora llegan ofreciendo dinero por hectárea". La instalación de las placas solares redujo entre un 20% y un 30% la superficie agrícola del municipio.







