�Es s�lo un partido de f�tbol�. Es el mensaje que Scaloni trata de imponer en el vestuario de Argentina antes del duelo ante Inglaterra, pero es imposible que cale. Un Argentina-Inglaterra nunca ha sido s�lo f�tbol. No lo fue en 1966, ni en 1982 y, mucho menos, despu�s de 1986. Una guerra de 74 d�as que dej� 649 pibes muertos marc� al f�tbol argentino para quienes lo vivieron y para sus descendientes. En Qatar ya se percibi�, pero en 2026 con mucha m�s fuerza. Argentina lleva en el alma tres M: Maradona, Messi y Las Malvinas. "Hay un sentir nacional que aumenta cuando juega con la selecci�n y que hace que aflore un conflicto que sigue muy presente en el pa�s. Lo puedes ver en los autobuses, en murales, aparece por todas partes y tambi�n en el f�tbol, donde siempre se visibilizan los conflictos que no est�n resueltos", explica en una charla con El Mundo el historiador Carlos Sebasti�n Ciccone, especialista en el estudio de la construcci�n de identidades nacionales a trav�s del deporte y, en especial, del impacto de la Guerra de Las Malvinas.Ciccone pone el punto de partida en 1966, el d�a en que el defensa Antonio Ratt�n, fallecido este s�bado, fue expulsado del partido ante Inglaterra en Wembley y se fue estrujando el bander�n de c�rner con una bandera inglesa. "Ah� hab�a un conflicto diplom�tico que aflor� en el campo y que diarios argentinos como Cr�nica aprovecharon para entrelazar f�tbol y pol�tica, incorporando a sus informaciones a un diplom�tico como Pepe Mu�oz Azpiri que public� una columna llamada Wembley y Las Malvinas. Era estrat�gico usar el f�tbol en ese contexto", explica. Un a�o antes, en 1965, la ONU hab�a reconocido que exist�a un conflicto entre Reino Unido y Argentina por el territorio que deb�an solucionar. Aquella sanci�n a Ratt�n -de la que nacieron las tarjetas en el f�tbol- hizo que los jugadores de la selecci�n fueran recibidos como h�roes en su retorno a Argentina, "casi como campeones morales", recuerda Ciccone. En los 80, Las Malvinas se vuelven m�s presentes. El 2 de abril de 1982, la Junta Militar, con Galtieri en la presidencia en los estertores de la Dictadura, orden� el desembarco de militares argentinos en las islas del sur que Ronald Reagan defini� como "ese min�sculo mont�n de tierra helada" en permanente discusi�n desde principios del XIX. El destacamento brit�nico se rindi� de inicio, pero el Gobierno de Margaret Thatcher despleg� todo el potencial de la Armada brit�nica, consiguiendo la rendici�n de Argentina el 14 de junio de 1982. En esos apenas tres meses, 649 j�venes, reclutados de manera obligatoria para hacer el servicio militar, murieron, la mayor�a en el hundimiento del buque Ara General Belgrano. Se abri� una dolorosa huella en la sociedad que arrastr� al deporte. Un d�a antes de la rendici�n, Argentina, que defend�a t�tulo, debut� en el Mundial de Espa�a con una derrota 0-1 en el Camp Nou ante B�lgica. Demasiado descorazonador, tanto que la dictadura militar opt� por hacer 'desaparecer' a Inglaterra del resto del torneo. Ser�a eliminada en la segunda fase, como Argentina, por Alemania Federal tras un enfrentamiento directo entre ambas en el Bernab�u en el que los locutores de Radio Rivadavia, la se�era en retransmisiones deportivas, recibieron la orden de no pronunciar Inglaterra. "La Dictadura se aferr� a la censura. Tampoco se pod�a escuchar la m�sica en ingl�s", recuerda el historiador.Con la llegada de la democracia, lo ocurrido en Las Malvinas se quiso enterrar. "No se hablaba, se tapaban las consecuencias, a las familias de los ca�dos, a los veteranos. Estaba latente, pero no afloraba porque el contexto era de desmalvinizaci�n", explica Ciccone. La figura que lo hace estallar todo es Diego Maradona en el Mundial de 1986. Hay un antes y un despu�s de aquella Copa del Mundo. "Es que su figura est� muy vinculada a Las Malvinas. �l particip� durante la guerra en la colecta de 24 horas y, aunque no habl� del conflicto antes, porque nadie preguntaba, se le atribuye una frase en el t�nel de vestuarios en la que recordaba a sus compa�eros que los ingleses mataron a sus pibes, amigos y vecinos", recuerda. En esos cuartos de final en el Azteca, el Pelusa hizo el 'gol del siglo' y protagoniz� la 'Mano de Dios', un enga�o que se reinterpret� como una venganza hist�rica. A�os despu�s, Maradona reconoci� que ten�an Las Malvinas en mente en aquel partido: "Dec�amos que el f�tbol no ten�a nada que ver, pero �un carajo iba a ser un partido m�s! Sab�amos que hab�an muerto muchos pibes, que los hab�an matado como pajaritos. Aquello era una revancha y as� lo sent�amos". Los jugadores, tras la pancarta reivindicativa en un amistoso en 2014.EFEDesde aquel momento, en todas las canchas de Argentina se ha hecho presente un conflicto diplom�tico que sigue latente. "Es verdad que hay una resignificaci�n y quiz� algo de banalizaci�n, pero sigue muy presente como reivindicaci�n, porque el conflicto se mantiene, y como homenaje", resume el historiador.De hecho, en 2014, en un amistoso frente a Eslovenia previo al Mundial de Brasil, en el que fueron finalistas, el once de selecci�n argentina pos� con una pancarta que rezaba Las Malvinas son argentinas. En aquel equipo estaban, por ejemplo, Mascherano y Maxi Rodr�guez. Messi y Di Mar�a fueron suplentes. Ese gesto pol�tico provoc� una multa de FIFA a la Asociaci�n de F�tbol Argentino de 26.000 euros.Los jugadores de Scaloni reconocen el "gran dolor" que caus� la guerra, como el Flaco L�pez, debutante ante Suiza y que creci� en la provincia de Corrientes, de donde salieron el 8% de los j�venes combatientes y donde fueron enterrados m�s de medio centenar. Adem�s, en esta concentraci�n de Kansas City recibieron la petici�n de los veteranos del conflicto para que les hicieran llegar una camiseta firmada por todo el equipo para exponerla en el Museo de la Guerra de las Islas Malvinas, en R�o Grande. No hubo dudas y la tienen lista. Sin embargo, de cara a la semifinal, quieren apartarse de las reminiscencias pol�ticas. Para De Paul, Las Malvinas no estar�n en discusi�n en Atlanta. "Pero todos ellos cantar�n estrofas de los himnos que corean los hinchas para alentarles", recuerda Ciccone. En cada canci�n que ha pasado de la grada al vestuario aparece el recuerdo. �Por Maldinas/ por el Diego/ por la �ltima de Leo�, gritaban en Kansas. La cuarta estrella es el himno de este Mundial, como en Qatar corearon Muchachos : �Por los pibes de Malvinas que jam�s olvidar��, Pero hay m�s, hasta una muy popular en Argentina y dice "Quiero volver a robarle un gol al ladr�n", en recuerdo de la picard�a de Maradona. Nadie se olvida de que Inglaterra les debe un trozo de su tierra.
Las Malvinas, la tercera 'M' de Argentina que explica por qu� nunca juegan s�lo al f�tbol con Inglaterra
«Es s�lo un partido de f�tbol». Es el mensaje que Scaloni trata de imponer en el vestuario de Argentina antes del duelo ante Inglaterra, pero es imposible que cale....











