En una sociedad en la que la captación de imágenes mediante los teléfonos celulares es la norma, las cámaras que imprimen fotos en el momento hallan su hueco y dejan de ser una tecnología condenada a desaparecer. Una de las marcas punteras del sector, FujiFilm, explica su aceptación y crece entre particulares y compañías.¿Cómo evolucionando el mercado de la fotografía instantánea en un mundo de móviles?

Desde el relanzamiento de la fotografía instantánea en 2012, el mercado ha mantenido un crecimiento sostenido de dos dígitos. Este desarrollo ha venido impulsado por la diversificación de la gama y por la capacidad de conectar con nuevos perfiles de consumidores. Las nuevas generaciones han crecido en un entorno completamente digital y no han vivido la fotografía analógica. Precisamente por eso encuentran en instax una experiencia diferente: más creativa, auténtica y tangible. En un momento en el que hacemos cientos de fotografías con el móvil y muchas permanecen olvidadas en la galería, la posibilidad de imprimir un recuerdo y compartirlo físicamente aporta un valor diferencial que sigue atrayendo a nuevos usuarios.

¿Qué busca hoy el consumidor cuando compra una cámara de este tipo?

Hoy el consumidor busca mucho más que una cámara: busca una experiencia. Cada fotografía instax es una copia original e irrepetible, algo que no puede replicarse en el entorno digital. Esa singularidad convierte cada imagen en un recuerdo con un fuerte valor emocional. Además, especialmente entre los consumidores más jóvenes, la fotografía instantánea se ha convertido en una forma de conectar con otras personas. Sacar una cámara, hacer una foto y entregarla en ese mismo momento genera una interacción espontánea y crea una experiencia compartida. Combina creatividad, diversión y recuerdos tangibles, ofreciendo una forma diferente de vivir la fotografía.