Ante la llegada de los fondos de inversión, RibéSalat quiere reivindicarse como una gran empresa familiar dentro del mundo de la correduría de seguros. Nacida hace casi 40 años, la firma barcelonesa se ha propuesto liderar la consolidación del sector con la compra de pequeñas compañías por todo el territorio español. La última operación ha sido Adinor, una firma madrileña especializada en seguros de caución que gestiona más de 10 millones de euros en volumen de primas aseguradas.“A lo largo de nuestra historia hemos adquirido una decena de compañías en distintas comunidades como Catalunya, Madrid, Andalucía o Valencia”, comenta la consejera delegada, Mònica Ribé Salat. Este año, la correduría está estudiando llevar a cabo nuevas adquisiciones con el objetivo de aumentar el grado de especialización de sus servicios de correduría así como la presencia geográfica por todo el país.Con 240 personas en plantilla, la empresa familiar quiere consolidarse frente a los fondos de inversiónCon esta estrategia de crecimiento inorgánico, y el propio dinamismo del negocio, la empresa espera ingresar 28 millones de euros este año, frente a los 23 millones del año 2025. “Venimos de años de crecimiento de cola. En el pasado ejercicio, las primas aseguradas alcanzaron un volumen de negocio de 1.370 millones de euros, frente a los 1.100 millones del año anterior, lo que supone un aumento del 24,5%”, asegura la directiva.La compañía también tiene presencia en el extranjero, en países como Alemania, Francia, Reino Unido o Estados Unidos, donde ha llegado de la mano de sus clientes. En este sentido, la empresa quiere destacar su acreditación como Lloyd’s Broker, condición que mantiene desde el 2018 y que le permite acceder directamente al mayor mercado asegurador para riesgos complejos.La gran mayoría de sus clientes son empresas grandes y medianas, que facturan a partir de 50 millones de euros. Las ventas a particulares suponen el 15% de los ingresos, de modo que la gran apuesta está en los servicios corporativos.Con 240 personas en plantilla, la compañía descarta la entrada de socios externos. El carácter familiar siempre ha definido el negocio, controlado en un 75% por Mònica Ribé Salat y su hermano Jordi, quien ocupa el cargo de presidente, y en un 25% por dos familias procedentes de Barcelona y Madrid. “Esta estructura nos permite ser familiares y convertirnos en un bróker de seguros independiente ante la llegada de fondos de inversión”, concluye Ribé Salat.Redactora en la sección de Economía desde el 2015. También estuvo en la sección de Internacional. Graduada en Periodismo y Derecho por la UPF. Hoy escribe de economía digital y empresas en crisis
RibéSalat apunta a los 28 millones de ingresos en el 2026
La correduría de seguros adquiere la firma Adinor en Madrid
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