OpiniónLa educación necesita transformaciones profundas que distan mucho de “los problemas” que la gente evidencia con el nombramiento de la futura ministra.12.07.2026 22:48 Actualizado: 13.07.2026 00:01 Con los nombres que empiezan a sonar para encabezar los ministerios se despiertan las preocupaciones, diagnósticos y reproches de los colombianos. Uno de los que removió miedos fue el nombramiento para el Ministerio de Educación de Viviane Morales. Algunos afirman que esa designación va en contravía de los derechos de la comunidad LGBT, los avances que se hicieron en educación sexual y hay quienes temen porque se incluya una cátedra de religión bajo el credo de la futura ministra. Sin embargo, me parece importante disipar esos miedos reenfocando nuestra atención a las transformaciones que realmente necesitamos para la educación.Como sociedad tenemos que dejar la mala maña de vender la educación como la panacea de nuestros problemas, pues terminamos pidiendo que se incluyan finanzas, emprendimiento o políticas públicas en la educación básica. Si bien estoy de acuerdo en que es una necesidad para que los jóvenes puedan tener una comprensión más amplia del Estado que les permita tener discusiones de altura, me impide aplaudir esta iniciativa el saber que hay colegios públicos en los que los estudiantes ven 15 asignaturas a la semana. La educación en Colombia es un milagro porque con el poco tiempo y profundidad que se logra, muchos alcanzan becas, desarrollan empresas o ingresan a universidades.A veces desconocemos que la productividad del país está siendo atacada por los problemas de salud mental derivados de la pérdida del sentido.Sin duda hay que fortalecer la lectura crítica y otras competencias, pero pienso que la educación necesita una transformación más profunda. Como diría Edgar Morin “es mejor una cabeza bien hecha, que una cabeza rellena”. Por ello, tenemos que dejar de pensar en materias, temáticas concretas y cerradas que pueden llegar a ser obsoletas. El conocimiento está al alcance de un clic y hay que empezar a apostarle a un aprendizaje basado en problemas, en el que los profesores echen mano de todos los conocimientos y metodologías que necesitan sus estudiantes, los instruyan y funcionen como guías para encontrar soluciones que desemboquen en un Servicio Social real.Por otro lado, hay que mencionar que en los colegios ya existe una cátedra/espacio de religión y valores no obligatoria. Habría que unificar dichas materias, pues poco aprende uno repitiendo credos o aprendiendo definiciones, si no comprende la relación entre lo emocional/espiritual (personal) y el desarrollo profundo de los valores (social). Hacerlo es retornar a las bases de la educación pues nos hemos dejado nublar con la importancia de la racionalidad, mientras descuidamos otras dimensiones humanas. A veces desconocemos que la productividad del país está siendo atacada por los problemas de salud mental derivados de la pérdida del sentido y del desencuentro con uno mismo y con los otros. Cobra vigencia Saint-Exupéry cuando dice que “Si quieres construir un barco, despierta primero en los hombres el anhelo del mar”.Atado a lo anterior, se ha propuesto unificar Min. Ciencias y Min. Educación para fortalecer la financiación y focalizar el Estado en brindar mayores oportunidades a los colombianos de formarse y aportar al país. Sé que suena ambicioso, pero también los unificaría con el del Min. Trabajo, precisamente porque educación, ciencia y empleo hacen parte de una misma cadena de valor. El éxito de esas carteras no debe ser tener más profesionales, sino asegurar que haya una conexión real con los sistemas productivos de las regiones y del país . La educación, en todos los niveles, necesita transformaciones profundas que distan mucho de “los problemas” que la gente evidencia con el nombramiento de la futura ministra. Tal vez es un buen momento para que dejemos atrás los miedos del 2017, pensemos qué queremos transformar y proponer, en vez de defendernos de ataques inexistentes que no llevan al diálogo. Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.