Noticia Exclusivo suscriptores Un análisis hecho por catorce centros de investigación en educación del país advierte sobre los aspectos que tienen en jaque al sector.Abelardo de la Espriella y Viviane Morales. Foto: EL TIEMPOSUBDIRECTOR VIDA07.07.2026 12:49 Actualizado: 07.07.2026 12:50
En las últimas horas se conoció el nombramiento oficial que hizo el presidente electo, Abelardo de la Espriella, a la exfiscal general de la Nación, Viviane Morales, de ser la próxima ministra de Educación. Y, mientras tanto, catorce observatorios y centros de pensamiento en educación del país analizaron el estado actual del sector y alertaron sobre varios aspectos críticos que hoy tienen a la educación colombiana en jaque, y que, a su juicio, deben ser la prioridad del próximo gobierno. LEA TAMBIÉN La Comunidad de Observatorios y Centros de Pensamiento en Educación de Colombia —que reúne, entre otros, al Observatorio de Realidades Educativas de la Universidad Icesi, Imagina de la Universidad de los Andes, el Laboratorio de Economía de la Educación de la Universidad Javeriana, Imaginar Futuros de la Universidad EAFIT, el Observatorio de Educación del Caribe Colombiano de la Universidad del Norte y el Observatorio de Gestión Educativa de la Fundación Empresarios por la Educación— publicó un análisis en el que se enumera lo que consideran como los más críticos desafíos que enfrentará el próximo gobierno y que deberá priorizar en materia de política educativa.El diagnóstico es preocupante, señalan los observatorios, y son siete los principales desafíos que dan cuenta de la magnitud de los problemas en la educación colombiana.En primer lugar, se advierte que el sistema arrastra con importantes brechas en la trayectoria educativa, que comienzan desde los primeros años de vida y se mantienen intactas a lo largo de todo el sistema. Uno de cada dos niños ni siquiera alcanza a iniciar su proceso en la educación inicial, y de los que sí lo hacen, una proporción significativa tampoco logra llegar hasta el final del colegio. La cobertura neta en educación media —los grados décimo y once— es de apenas el 51,7%, lo que en la práctica significa que casi la mitad de los adolescentes en edad de cursarla está por fuera del aula.En segundo lugar, se advierte que el problema no es solo de acceso, sino de calidad. Dos de cada tres niños de 10 años en Colombia no logran leer con suficiencia o presentan dificultades críticas de comprensión lectora, esto de acuerdo con diferentes mediciones no solo nacionales sino internacionales por organizaciones como la Ocde. Se trata de una cifra que compromete todo lo que viene después en su trayectoria escolar.Para los investigadores, un tercer reto es mejorar considerablemente los resultados de las Pruebas Pisa, y de esta forma dejar de estar rezagados en calidad educativa frente al resto de los sistemas educativos del mundo. Y es que de acuerdo con estas pruebas, a los 15 años, cerca de la mitad de los estudiantes colombianos no alcanza el nivel mínimo necesario para continuar con éxito su formación, un umbral que la Ocde considera indispensable.Relacionado con los puntos anteriores, las diferencias de desempeño y culminación de las trayectorias educativas presenta importantes diferencias regionales: los estudiantes rurales pueden acumular hasta dos años de rezago frente a sus pares urbanos, una desigualdad que no se ha logrado cerrar pese a los avances de las últimas décadas. Foto:Alcaldía de Bogotá.Los observatorios también apuntan como uno de los retos para la ministra Viviane Morales y el gobierno de Abelardo de la Espriella el fortalecimiento de la formación docente, garantizar que se cree un sistema robusto y articulado de formación y desarrollo profesional que impacte de forma consistente la calidad del aprendizaje.Así mismo, piden al gobierno no desconocer que el sistema educativo colombiano es mixto: “Existen instituciones públicas y privadas desde la primera infancia hasta la educación superior, y esta dualidad es una fortaleza cuando se gestiona con complementariedad, equidad y regulación efectiva”.De esta manera, los investigadores pidieron que no se desconozca ninguna de las dos esferas, es decir, que no se olvide de la necesidad de fortalecer la educación pública (en manos del Estado), pero que tampoco se tomen decisiones que afecten negativamente a las instituciones privadas (como ocurrió, por ejemplo, con la disminución de los recursos hacia el Icetex).Finalmente, el último reto identificado por los observatorios es el de las habilidades socioemocionales, en especial en tiempos en que las afectaciones a la salud mental afectan tan gravemente a niños, niñas, adolescentes y jóvenes, siendo esto, además, un factor determinante en indicadores como el abandono escolar. LEA TAMBIÉN Cuatro preguntas para la nueva ministraMás allá del diagnóstico, el pronunciamiento plantea cuatro dimensiones sobre las que espera que el gobierno de De la Espriella , en cabeza de la ministra designada Viviane Morales se pronuncie con propuestas concretas. La primera es garantizar trayectorias educativas completas y pertinentes, que acompañen al estudiante desde la educación inicial hasta lo que los observatorios llaman la posmedia, es decir, la etapa que sigue al bachillerato.La segunda es el fortalecimiento del talento humano del sistema, en referencia directa al vacío en la formación docente. La tercera pide un mejor uso de la evaluación, para que deje de ser solamente un instrumento de medición y se convierta en una herramienta real para mejorar los aprendizajes. Y la cuarta exige una gestión más sólida de los sistemas de información, de manera que las decisiones de política pública se tomen con datos actualizados y no a ciegas.Los investigadores insisten en que atender estos aspectos no es un tema menor ni un problema aislado del sector, dado que los problemas en la educación de un país golpean directamente la productividad, la equidad social y la capacidad de Colombia para generar oportunidades de desarrollo. REDACCIÓN EDUCACIÓN Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.












