España necesita dar pasos más decididos y rápidos en sus procesos de descarbonización y modernización económica. Además de contribuir así a la contención del cambio climático causado por el calentamiento global, la situación geopolítica, nuestra dependencia exterior de combustibles fósiles y nuestra ventaja competitiva en la producción de electricidad a partir de fuentes renovables, apuntan en esa dirección estratégica esencial. Por otro lado, la descarbonización es intensiva en empleo y requiere de trabajadores formados, ofreciendo una oportunidad a jóvenes en situación de vulnerabilidad que tienen dificultades para insertarse en el mercado laboral. Competitividad, autonomía estratégica y cohesión social. Un excelente ejemplo de estrategia ganadora para todos. Como muestra la historia de Alí, un joven de Gambia formado en soldadura que se vio forzado a dejar su casa por la situación que vivía su país. La ruta hasta llegar a España atravesando desiertos y cruzando mares, de las más peligrosas del planeta, puso a prueba su resistencia y determinación. Al cabo de un tiempo en nuestro país, viviendo en la fragilidad de quien no tiene empleo, hizo el curso de "Montaje y mantenimiento de instalaciones eléctricas renovables" impartido por la organización CESAL con apoyo de la Universidad Politécnica de Madrid. Hoy tiene un empleo que requiere esa cualificación, y que resulta esencial para una vida digna y como puerta para la integración en la sociedad. (UNICEF España/Fernando Otero Perandones) La descarbonización de la economía es una tendencia imparable en el mundo entero. Así ha sido reconocido por la Presidencia de la próxima COP 31, que se celebrará en Antalya, Turquía, y que tendrá este como un asunto central. Las energías renovables representan ya la mitad de la generación eléctrica en Europa, y creciendo. Los cada vez más numerosos vehículos eléctricos (25% de todos los coches que se venden en el mundo llevan un enchufe) requieren instalar más puntos de recarga en las casas y las carreteras. Casi todos los edificios y viviendas nuevos tienen sistemas de calefacción y refrigeración basados en bombas de calor eléctricas. Y las industrias incluyen cada vez más en sus procesos máquinas eléctricas. Todo esto requiere de más trabajadores cualificados. Trabajadores que serán la base de la economía descarbonizada del futuro. Empleos mejor remunerados y que requieren una cualificación especializada. Empleos que darán estabilidad y oportunidades a los jóvenes que se incorporen al mundo laboral. TE PUEDE INTERESAR Opinión Sin embargo, frente a estas oportunidades, España refleja en el terreno del empleo una paradoja de consecuencias negativas para la economía y para la juventud. Por un lado, el 48% de las empresas reportan desajustes entre oferta y demanda de trabajo asociados con la carencia de mano de obra con la cualificación necesaria. Cabe indicar que el 50% de los empleos que se necesitan cubrir requieren de cualificación intermedia. Esto ocurre en muchos sectores como el tecnológico y el digital, y también en el de las energías renovables, la construcción y la industria. Todos ellos centrales en los procesos de descarbonización. El hecho es que en España sigue habiendo una falta de adecuación entre las competencias formativas que se ofrecen y las necesidades empresariales en constante evolución. Esto se produce al tiempo que la tasa de paro juvenil, a pesar de haber mejorado en los últimos años, se mantiene en el entorno del 25%, 10 puntos por encima de la media de la UE y más acentuada entre la población joven extranjera que abandona antes la formación y está en un riesgo mayor de pobreza y exclusión social. (UNICEF España/Fernando Otero Perandones) Estos jóvenes, españoles o de origen extranjero, que se alejan del empleo y de la formación, pierden la confianza en sí mismos y en la sociedad, mientras que esta pierde su capacidad productiva y de aporte a la hacienda pública. Como respuesta a estos desafíos, se lanzó hace 3 años la alianza "Generation Unlimited" en España, facilitada por UNICEF y que cuenta con la financiación y participación de Iberdrola e ING España, la experiencia de organizaciones sociales líderes en formación y acompañamiento de jóvenes, el apoyo de la academia y que tiene su centro en los jóvenes que quieren formarse y trabajar. Además de capacitar y acompañar a más de 1.500 jóvenes, la mayoría de los cuales ya están trabajando, esta experiencia le ha permitido a la Alianza decantar un modelo de inclusión sociolaboral que tendría un impacto masivo si fuera asumido por las administraciones públicas y el sector privado. Para promover la inserción laboral ofreciendo un futuro a estos cientos de miles de jóvenes, y contribuir a transformaciones económicas indispensables como la descarbonización, es necesario que se desate el potencial de jóvenes que quieren, y que cuentan con cualidades tan demandadas como la autonomía, la determinación y la flexibilidad. TE PUEDE INTERESAR Modelos como el de Generation Unlimited deberían expandirse a través del reconocimiento formal, por parte de las administraciones públicas, de las formaciones no regladas. También con el apoyo financiero a las organizaciones que las imparten y considerando esencial el acompañamiento individual a estos jóvenes. El sector privado juega un papel central, asesorando los programas formativos de forma directa para que se adapten a sus necesidades y facilitando tanto prácticas como empleos estables a estos jóvenes preparados y deseosos de aportar. Las cadenas de valor de grandes empresas, a través de sus proveedores y subcontratistas, pueden ser una gran palanca de inserción y cohesión social. Todos salimos ganando. Un país más sostenible, soberano y competitivo. Unos jóvenes que hacen realidad sus sueños de una vida digna. Una sociedad que integra a través del empleo de calidad. España necesita dar pasos más decididos y rápidos en sus procesos de descarbonización y modernización económica. Además de contribuir así a la contención del cambio climático causado por el calentamiento global, la situación geopolítica, nuestra dependencia exterior de combustibles fósiles y nuestra ventaja competitiva en la producción de electricidad a partir de fuentes renovables, apuntan en esa dirección estratégica esencial.
Descarbonización y empleo juvenil
La necesidad de avanzar hacia una economía menos dependiente del carbono ofrece una gran oportunidad para la inserción laboral de jóvenes alejados del empleo








