El 15 de diciembre de 2024, en el teatro Broadway, hubo un show con entrada agotada: "La Misa del Gordo Dan", del canal de streaming Carajo. En las primeras filas estaba Augusto Marini, empresario de medios y de aplicaciones sanitarias, sentado al lado de Santiago Caputo, el asesor más blindado del gobierno de Javier Milei. Seis meses después, el 22 de junio de 2025, Marini recibió en una oficina de su canal Blender a Máximo Kirchner, que acababa de darle una entrevista a Tomás Rebord. Dos fotos que resumen un método: el mismo hombre puede sentarse con Caputo y con Máximo porque es dueño de las dos plataformas donde ambas tribus hablan.
Un año después de aquel café, el método cruje por partida doble. En Buenos Aires, un conflicto sindical dentro de Blender terminó con despidos, contratos rescindidos y su principal figura fuera del aire y amenazando en redes con revelar negocios espurios de su ex jefe. En paralelo, en Posadas se juega una guerra política inédita: el gobernador Hugo Passalacqua se rebeló contra el patrón político de la provincia, Carlos Rovira, y amenaza con revisar los contratos que se hicieron con la venia del ex gobernador. Marini está entre esos observados: la Legislatura de Misiones aprobó por unanimidad un pedido de informes sobre el contrato de AlegraMed, su aplicación de salud digital, con la Fundación Parque de la Salud, una caja paraestatal creada a instancias de Rovira. Fuentes del gobierno provincial confirman a esta revista que Passalacqua tiene previsto revisar ese contrato. Los dos frentes se abrieron en el mismo mes.








