La licitación del Canal de la Ciudad tiene un favorito. Augusto Marini, el joven empresario bonaerense de 30 años que controla los canales de streaming Blender y Carajo, ofertó 50 millones de pesos por mes para hacerse con la concesión del medio público porteño por cinco años, casi cinco veces el precio base fijado en 10,75 millones. La única competencia llegó de Argentinos Media, del empresario Marcelo González, dueño de la AM950, que propuso apenas 15 millones mensuales. Fuentes del gobierno de Jorge Macri señalaron que resta evaluar los aspectos técnicos de las propuestas antes de resolver, pero la ventaja económica de Cale Group, la empresa de Marini, luce determinante.
La licitación también incluyó las radios La Once Diez y FM 2X4, pero no hubo ofertas para ninguna de las dos. El motivo tiene un trasfondo político: el interventor del Ente Nacional de Comunicaciones (ENaCom), Martín Ozores, notificó al gobierno porteño que el proceso para licitar las frecuencias radioeléctricas es ilegal y amenazó con iniciar acciones sancionatorias. La tensión entre la Nación y la Ciudad derivó en una denuncia judicial que, sin embargo, fue rechazada este martes por "falta de legitimación". El Gobierno porteño decidió ignorar la advertencia y seguir adelante.












