Leandro Cano es un bicho raro. No acaba un ni�o nacido en Ventas de Carrizal, Ja�n, en la Semana de la Alta Costura de Par�s por chiripa. A los 17 a�os, con las maletas en Granada, hab�a decidido formarse en fotograf�a. Una ponencia sobre la figura de Mariano Fortuny cambi� el contenido de sus apuntes y en el otro costado de Andaluc�a, en Sevilla, comenz� sus estudios de moda. En 2019, sus dise�os desfilaron por primera vez en la capital francesa.

En 2026 al fin tom� la forma zool�gica que le correspond�a: la de un perro andaluz. El cortometraje de Bu�uel bautiza la colecci�n de Alta Costura que el jienense ha presentado en la Fundaci�n Sozzani durante la Semana de la Moda de Par�s. Con guardainfantes geom�tricos, cabello natural, sat�n, encaje, crep� de lana y mantones de cer�mica que se moldean como tela para ejecutar "el lenguaje de lo imposible", la escala se magnifica y las faldas se desbordan en busca de la silueta de "las monta�as sagradas". Andaluc�a, en la aguja de Cano, se deshace "con rabia" de los l�mites dise�ados por la postal tur�stica. Se cobija, explica, bajo el tri�ngulo de la hip�rbole, la belleza y el surrealismo.En el circuito oficial de la Alta Costura, tambi�n la fantas�a ha tomado la pasarela. Una enredadera cuajada de flores trepaba, se enroscaba entre sillas y escalaba por uno de los salones del Grand Palais. Nac�a de las habichuelas que auparon a Jack, seg�n el cuento ingl�s, al cielo de los gigantes. En la segunda colecci�n de Blazy para Chanel, la grandilocuencia queda arrinconada. Los bordados dibujan flores anilladas y cisnes que revolotean. La bella durmiente se materializa en malvas y rosas e incluso el espantap�jaros encuentra un hueco en la pasarela: con materiales que emulan la paja, cubren cabeza y pies, sombreros y zapatos de sal�n.La silueta de Blazy se mantiene recta y la sorpresa se desplaza: en la espalda, los botones-joya adoptan formas fant�sticas. Es en el microdetalle en el que los oficios artesanales de la costura se engradecen. En aplicaciones florales min�sculas, microbolsos con forma de oso y panal de miel y abalorios verdes que parecen atomizar un jard�n, la irreproductibilidad, condici�n de la Alta Costura, se garantiza. En el zapato los pasos tambi�n encaminan hacia lo extraordinario: el tac�n toma la forma de una gallina y un huevo de oro o de una vaina de guisantes realizados en perla.De izda. a dcha., Dior, Fendi, Balenciaga, Chanel y Armani Priv�.Spotlight LaunchmetricsEn el juego del detalle brilla tambi�n Jonathan Anderson, que ha continuado poblando el universo que desde hace un a�o formula para Dior. Los drapeados configuran siluetas sinuosas que subrayan cintura y cadera y los plisados, de acabado met�lico, se convierten en creaciones inevitables a la vista. Las referencias bot�nicas se desperdigan en abalorios que componen un bosque de tr�boles en un vestido de corte recto y broches con forma de nen�far. La seda y la lana, para el norirland�s, se institucionalizan como base de la artesan�a.En manos de Pierpaolo Piccioli, la rigidez ligera del gazar vuelve a cumplir con el manual de instrucciones de Crist�bal Balenciaga, su creador. Al frente de la casa espa�ola, las plumas se ahuecan hasta alcanzar vol�menes insospechados que escarban en la memoria: las capuchas y los rostros semiocultos que traza el italiano rescatan su trabajo para Valentino y homenajean las siluetas que inmortalizaron al genio vasco. La paleta crom�tica se recarga en tr�os de grises, celestes y amarillos y blancos, naranjas y verdes que anuncian el retorno del PPP (Pink Pierpaolo Piccioli), el fucsia m�s vibrante de la moda contempor�nea.Desde Roma, su excompa�era en Valentino le lleva la contraria. En su debut en la Alta Costura de Fendi, Maria Grazia Chiuri se sintoniza con Blazy y, en sus habituales blancos y negros, la silueta recta y fluida, que permite el movimiento corporal, convierte la apariencia de sencillez en declaraci�n art�stica y pol�tica.