Durante mucho tiempo, cuando se hablaba de Suiza aparecían casi siempre las mismas imágenes: montañas nevadas, relojes, chocolate, bancos. Era un imaginario construido alrededor de la tradición y la estabilidad. Sin embargo, desde hace más de una década el país ocupa otro lugar mucho menos visible, pero de enorme influencia: el de uno de los principales polos mundiales de innovación. Ese liderazgo no se explica únicamente por el desarrollo científico o tecnológico. También alcanza a la educación, las industrias culturales, el diseño y las formas en que distintas disciplinas dialogan entre sí para producir conocimiento. Ese modelo es el que inspira Suiza Pop, el encuentro organizado por la Embajada de Suiza en Argentina junto a Présence Suisse (PRS), que entre el 22 y el 26 de julio celebrará su segunda edición con una programación gratuita dedicada a la animación, el cine, la realidad virtual, los videojuegos, el arte contemporáneo y el vínculo entre creación artística e investigación científica. Más que un festival temático, Suiza Pop propone un recorrido por algunas de las preguntas que atraviesan hoy la cultura internacional. ¿Qué sucede cuando un artista trabaja junto a físicos de partículas? ¿Cómo modifica la realidad virtual las formas de producir música o imágenes? ¿Qué lugar ocupan hoy los videojuegos dentro de la creación contemporánea? ¿Puede la ciencia convertirse en un motor para la imaginación artística? Son interrogantes que hace pocos años parecían futuristas y que hoy forman parte de la agenda de museos, universidades y centros culturales de todo el mundo. UN FESTIVAL EN EXPANSIÓN. La primera edición había puesto el foco principalmente en la animación y el universo infantil. El crecimiento de la propuesta permitió mutar considerablemente su alcance. Durante cinco días, el Palacio Libertad será la sede principal de un programa que reunirá más de quince proyecciones, una decena de talleres gratuitos, conferencias, experiencias inmersivas, encuentros profesionales y actividades para todas las edades. El crecimiento también será territorial. Además del Palacio Libertad, el Centro Cultural Recoleta y la Alianza Francesa, Suiza Pop llegará por primera vez a otras ciudades con actividades en Cine York (Vicente López), la Casa del Bicentenario de Colón, Nave UNCUYO de Mendoza y el Centro Cultural Cine Lumière de Rosario. La decisión responde a una lógica cada vez más frecuente entre los grandes festivales internacionales: construir redes entre instituciones antes que concentrar toda la programación en una única sede.