Javier Milei no solo enfrenta los reclamos de los gobernadores que asistieron a la vigilia por el Día de la Independencia en Tucumán. También suma una variedad de quejas de aquellos mandatarios provinciales que decidieron darle la espalda al evento y prometieron apretar los dientes para que el Gobierno nacional cumpla con sus acreencias. Cómo contó ayer PERFIL, las solicitudes que parten desde los distritos llegan en un momento delicado para el oficialismo. Un instante en el cual, con recambio de jefe de Gabinete mediante, intenta mostrar que las reformas que planificó contienen el respaldo de los gobernadores. Es una idea de Milei que requiere de repartos de fondos para que sea realidad y que el Congreso no sea un territorio hostil, cómo sucedió en 2025. La nómina de pedidos que todavía no fueron atendidos, y que probablemente no tengan eco por el signo político, lo lidera la provincia de Buenos Aires. La administración de Axel Kicillof declinó que el economista pose con el jefe de Estado en la Casa Histórica. En concreto, argumentó que solicitó una reunión de trabajo. Y exhibió que el Poder Ejecutivo nacional posee una deuda enorme con la Provincia.
Esto no les gusta a los autoritarios









