Concluido el Tedeum en la Catedral Metropolitana con motivo de un nuevo aniversario de la independencia nacional, el Gobierno tiene un desafío mayúsculo. Para avanzar en su ambiciosa agenda legislativa, como la Reforma Electoral o Zonas Frías, debe contar con la voluntad de un conjunto de gobernadores que están ansiosos por recibir fondos en un contexto económico más que delicado. La Casa Rosada ya tomó nota de los reclamos y prepara respuestas. El primer núcleo que muchos mandatarios provinciales están colocando en la mesa de discusión con representantes de Nación es el estado de las rutas nacionales. En cada encuentro que disponen, sobre todo con el jefe de Gabinete Diego Santilli, reflejan que las rutas no cuentan con mantenimiento y los riesgos de accidentes viales se multiplicaron desde que La Libertad Avanza tomó el Poder Ejecutivo. El gremio que nuclea a los trabajadores de la Dirección Nacional de Vialidad denunció el estado de situación de los trayectos desde el minuto uno de la era Javier Milei. Graciela Aleña, la secretaria general del sindicato, aseveró que hubo un ajuste “brutal” en el área. “Quedaron pocos compañeros para trabajar y no están los fondos necesarios para hacer mantenimiento; algunos baches se están tapando con tierra”, lamentó la referente sindical que además forma parte del consejo directivo de la CGT.