Si algo tienen en común el mandamás peronista Juan Manuel Olmos y Daniel “el Tano” Angelici, además de los acuerdos que no se rompen y las inyecciones para bajar de peso, es la incertidumbre que se plasma en el escenario porteño para el futuro. Dialoguistas, aunque cada uno tendrá un rol fundamental en el armado político, coinciden en que, como nunca, la Ciudad podría dar una sorpresa o generar peleas impensadas. Jorge Macri luce tranquilo en estos meses: está confiado en que su equipo respondió bien, tras la crisis de mayo del año pasado con la derrota, y se enfoca en mostrar sus hitos de gestión. En su abanico de anuncios hay más de 50 obras en Salud junto a Fernán Quirós; decenas de eventos culturales vespertinos y nocturnos hasta obras de infraestructura como la autopista Dellepiane o el comienzo de la línea F. Encontró en el orden su leit motiv con el trabajo en Seguridad con Horacio Giménez y el secretario Maximiliano Piñeiro. Pero también ese concepto aplicado a toda la gestión. En materia política, tras darle todo el poder a Angelici, tiene que tomar dos decisiones estratégicas que son potestad del jefe comunal. La primera: la fecha de las elecciones. En rigor, si las desdobla y las adelanta o si las une con la de presidente. La segunda: las reglas electorales. Si habrá PASO o se suspenderán como el año pasado. La ley indica que actualmente debería haber primarias.
CABA 2027: charlas reservadas, final abierto y dos decisiones clave del PRO
El PRO abre la puerta para acordar con los libertarios, quienes se tomarán su tiempo para decidir si irán solos. Karina Milei marca la cancha pero, a la vez, permite acuerdos parlamentarios. La sombra Santilli, el mensaje explícito de Mauricio Macri a su primo y los deseos de Angelici. Además: Larreta busca posicionarse y sabe que es el mejor posicionado. Los movimientos del centro y los jugadores en danza. El PJ que no termina de encontrar su brújula para 2027 y mira de reojo a la izquierda, que trata de capitalizar el descontento que padece el peronismo.







