“Quién demonios pensó que se podía rodar una película aquí?”, preguntó Matt Damon al llegar a una de las localizaciones elegidas por Christopher Nolan para rodar La odisea . Frente a él se alzaba el Castello di Santa Caterina, una fortaleza del siglo IX encaramada en la cima de la isla de Favignana, al oeste de Sicilia. En la Antigüedad, Favignana era considerada por algunos investigadores como la última escala de Odiseo antes de enfrentarse al cíclope Polifemo. Dos mil años después, Nolan regresó a ese mismo paisaje para recrear el universo homérico en la producción más ambiciosa de su carrera. Si la historia de Odiseo es un viaje plagado de obstáculos, Nolan quiso que su adaptación también lo fuera. El único acceso al Castello di Santa Caterina es un sendero de 45 minutos por la montaña, extremadamente empinado y estrecho para transportar la maquinaria de una superproducción. Quienes podían, ascendían a pie; el resto era trasladado en helicóptero.“Rodamos como si fuera un documental”, explicó Nolan al Los Angeles Times . Durante 91 días, el equipo recorrió Marruecos, Grecia, Italia, Islandia, Escocia y los estudios Universal, en Estados Unidos, para levantar una producción de unos 250 millones de dólares. “Los actores aprendieron a navegar y a remar. Descubrimos cosas cuyas respuestas jamás habríamos sabido si hubiéramos estado en un estudio de grabación”, dijo el director. Los actores aprendieron a navegar y a remar. Descubrimos cosas cuyas respuestas jamás habríamos sabido si hubiéramos estado en un estudio de grabación”Christopher NolanIslandia, uno de los escenarios más exigentes del rodaje, recreó el Hades con sus glaciares y paisajes volcánicos. El equipo soportó frío extremo y fuertes vientos, unas condiciones que, según Zendaya, llegaron a paralizarle el rostro en su primer día de rodaje. “Tenía mis diálogos perfectamente preparados, pero mi boca estaba congelada. No podía moverla. Solo salían sonidos incomprensibles”, contó en el podcast Happy Sad Confused .Un fotograma de destrucción de 'La Odisea' de Christopher Nolan UPIEn la costa del mar Jónico, en Grecia, Nolan rodó el enfrentamiento entre Odiseo y el cíclope Polifemo en la legendaria Cueva de Néstor. Fiel a su rechazo por los efectos digitales, el director ordenó construir en el interior de la cueva un cíclope mecánico de unos 18 metros de altura, instalado mediante una estructura temporal para proteger el sitio arqueológico. La misma filosofía se repitió en la cueva de Psychro, en Creta. Allí, el equipo levantó un decorado dentro de la cavidad natural en lugar de recurrir a una pantalla verde.En la costa del mar Jónico, en Grecia, Nolan rodó el enfrentamiento entre Odiseo y el cíclope PolifemoMatt Damon en una escena de 'La Odisea' UPILa búsqueda de escenarios llevó a la producción hasta la costa de Moray Firth, en Escocia, donde las ruinas del castillo de Findlater y el bosque de Culbin sirvieron para recrear algunos de los pasajes más dramáticos de la travesía de Odiseo. El rodaje también pasó por Marruecos, cuyos desiertos, montañas y fortalezas históricas, desde Marrakech hasta Essaouira, reforzaron la apuesta de Nolan por localizaciones reales frente a los decorados.Lee tambiénLa magnitud de la producción dejó perplejo incluso a Tom Holland, pese a su experiencia en las superproducciones de Marvel. En su primer día caminó durante media hora por una playa sin encontrar cámaras ni equipos de iluminación. Solo veía barcos griegos, extras vestidos de guerreros y un campamento militar. “Le preguntaba al asistente de producción dónde estaba el equipo. No parecía un set, era una recreación histórica”, explicó a Extra.Tom Holland como Telémaco en 'La Odisea' Melinda Sue Gordon / Ap-LaPresse‘La Odisea’ hizo historia al convertirse en la primera película rodada íntegramente con cámaras IMAXMatt Damon, por su parte, fue quien sufrió algunas de las condiciones más duras. Al llegar a Marruecos pensó que tendría un respiro. Allí se encontraba el supuesto paraíso donde Odiseo conoce a la ninfa Calipso, interpretada por Charlize Theron. “Resultó ser la capital mundial del kitesurf”, bromeó. “Había muchísimo viento. La arena se nos metía en los ojos y no había nada que pudiéramos hacer para protegernos”.Más allá de las localizaciones, La odisea hizo historia al convertirse en la primera película rodada íntegramente con cámaras IMAX de celuloide, un formato de enorme calidad, pero que obliga a cambiar el rollo cada dos minutos y medio de filmación. “Yo no sabía eso”, confesó Tom Holland a la periodista Jacqueline Coley. “Cada vez que decía: ‘¡Corten!’, pensaba: ‘¿Por qué sigue cortando? ¿No le está gustando lo que estamos haciendo?”. Sólo después descubrió que las pausas no se debían a su actuación, sino a que las cámaras habían agotado el rollo.Las recargas no eran el único inconveniente. Las cámaras IMAX son además extremadamente ruidosas. “Era muy difícil registrar las voces de los actores”, explicó Nolan en diálogo con Fandango. “Pero estaba decidido a conseguirlo. Fui a IMAX y les pregunté: ‘¿Qué podemos hacer?’”. Los ingenieros de la compañía desarrollaron entonces una carcasa insonorizada capaz de envolver la cámara y amortiguar el ruido lo suficiente como para grabar diálogos sin renunciar a la espectacular calidad de imagen del formato.Cuando el equipo regresó a Los Ángeles para rodar en los estudios Universal creyó que, por fin, tendría un descanso después de semanas a la intemperie. Sin embargo, en el gigantesco tanque de agua de Falls Lake, Nolan recreó una tormenta para las últimas escenas del viaje de Odiseo. Dos enormes motores a reacción lanzaban miles de litros de agua contra la réplica del barco mientras el elenco trabajaba empapado y soportaba bajas temperaturas. Resultó ser un final, en palabras de Matt Damon “muy apropiado”.