Carles Ruipérez Tirado | KansasEnviado especial 12/07/2026 06:00 La duda empieza a extenderse en el Mundial, entre los equipos a los que ya derrotó –seis, es el único que lo ha ganado todo en 90 minutos– y entre los que quedan en liza. ¿Francia ataca mejor que defiende o defiende mejor que ataca? El tridente que forman Dembélé, Olise y Mbappé tiene tanto relumbrón que eclipsa lo que está haciendo su pareja de centrales, Upamecano y Saliba, que no dejan que nadie se acerque a la portería de Mike Maignan.Seguramente lo correcto sea decir que Francia ataca muy bien porque también defiende muy bien. Los 16 goles de les bleus en el torneo se los reparten entre cuatro futbolistas, todos delanteros. Si ellos pueden dedicarse a marcar es porque detrás tienen las espaldas bien cubiertas.Prohibido pasarMarruecos apenas pudo entrar ocho veces al área francesa y Paraguay solo tocó cuatro balones allíNo es que aún no sepa lo que es ir por detrás en el marcador –tampoco España– es que la selección francesa ya suma 279 minutos ganando entre los seis encuentros disputados y apenas se la ha visto sufrir. Cinco de sus victorias han sido por dos o más goles de diferencia, todas excepto el 1-0 de penalti a Paraguay en octavos.Tanta sensación de suficiencia viene de la tranquilidad y seguridad que le aportan sus líderes de la defensa, que maniatan a los rivales y neutralizan cualquier avance. “De verdad, queríamos hacer más cosas con el balón”, musitó el seleccionador marroquí Mohamed Ouahbi tras la eliminación por 2-0 en Boston. No les dejaron.Una barrera infranqueableSaliba viene de jugar 50 partidos con el campeón de la Premier y finalista de la Champions pero está fresco y solo lo han regateado una vez en los tres encuentrosDayot Upamecano, defensa del Bayern, y William Saliba, del Arsenal, forman la pareja de centrales más sólida del campeonato junto a la de Cubarsí y Laporte. Son potentes en carrera, poderosos en el juego aéreo y dan buena salida al balón. Inamovibles para Deschamps, cuando empezaron las eliminatorias apretaron un poco más las tuercas. Cuando el Mundial ya era de verdad se pusieron (todavía) más serios.Francia no ha encajado ningún gol en los tres primeros cruces. Los últimos cuatro equipos que lo lograron llegaron a la final y dos ganaron el Mundial: España en 2010 –que tampoco recibió en la final– e Italia en el 2006. Pero este torneo tiene una ronda más.De momento, Maignan ha dejado la portería a cero contra Suecia, Paraguay y Marruecos y en esos tres duelos el portero del Milan solo tuvo que hacer cinco paradas. Tres fueron contra los escandinavos en dieciseisavos. Es un hueso defensivamente Francia, que en 1998 ganó su primer Mundial con dos centrales elegantes. Blanc, un líbero que le encantaba a Cruyff, al que fichó para el Barça pero al que no llegó a entrenar, y Desailly, que ejerció de centrocampista en el Milan, autor de un golazo en la final de la Champions de Atenas. Veinte años después, les bleus se consagraron en Rusia con un eje de la zaga formado por marcadores puros pero que tenían mucha calidad: Varane y Umtiti, que se jugó la rodilla por ser campeón. Fueron dos tándems amables.Buen pie Pese a su impontente físico y sus 90 kg, Upamecano es ágil y es el encargado de intentar los desplazamientos en largosUpamecano (27) y Saliba (25) no han venido a hacer amigos sino más bien a ahuyentar a los delanteros. Paraguay solo pudo tocar cuatro veces la pelota en el área francesa y Marruecos, pese a su juego alegre, se quedó en ocho internadas en el área de peligro.Upi u Osi (Oswald es su segundo nombre) son dos apodos cariñosos que recibe Upamecano en el vestuario –también en Munich–. Mucho más fiero es el que recibe de los rivales que lo sufren, que le llaman la bestia por su imponente físico de 90 kg, que mueve con agilidad. Kompany, en el Bayern, le ha dado mucha confianza. Y tras la partida de Varane –eran los titulares en la final perdida en Qatar– es el encargado de los desplazamientos largos.Saliba es más esbelto (1,92 metros) y grácil pero igual de contundente. Es tan fiable y clásico que dicen que parece un Rolls-Royce. Diestro que se adapta al flanco izquierdo, viene de jugar 50 partidos con el Arsenal y se le ve fresco. De hecho, solo ha sido una vez regateado en estos tres partidos.Conocen a las estrellasAl del Arsenal, nacido en Bondy, lo entrenó el padre de Mbappé y el del Bayern empezó en el mismo club que DembéléLo mejor es que conocen bien su función y a los cracks desde que eran niños. Porque Saliba nació como Mbappé en Bondy, en los alrededores de París, e incluso fue entrenado por el padre de Kylian en el equipo local. Por su parte, Upamecano es de Normandía y dio sus primeros pasos en el fútbol en el Évreux, el mismo club donde empezó Dembélé.Deschamps los juntó por primera vez en junio del 2024 para la Eurocopa frente a Canadá (0-0) y desde entonces, han empezado 17 encuentros y solo España (en la semifinal de la Euro, 2-1) e Islandia (en la fase de clasificación, 2-2) han podido hacerles dos goles. Contra el Rolls-Royce y la bestia, querer no es poder.Periodista que cubre la información de Deportes en La Vanguardia desde 2006. Vibra con el fútbol y el ciclismo. Asiduo del Camp Nou, de Castalia y de los puertos del Tour