Europa está estudiando propuestas que podrían permitir el cobro de tasas de navegación en el estrecho de Ormuz, siempre y cuando los peajes no sean obligatorios y cuenten con el apoyo de la agencia de la ONU que regula el transporte marítimo.
El viceprimer ministro británico, David Lammy, afirmó que la imposición de peajes obligatorios sería desastrosa. Sin embargo, algunos de sus colegas del gabinete reconocieron que los sistemas de pago por servicios de navegación específicos son permisibles en muchas vías navegables naturales, incluidos el estrecho de Malaca y el Canal de la Mancha.
Esto ocurre mientras funcionarios estadounidenses exigen a Irán que emita una declaración pública afirmando que el estrecho de Ormuz está abierto y que los barcos que utilizan este corredor vital ya no serán atacados. Los funcionarios estadounidenses atribuyen las dificultades para alcanzar y cumplir un acuerdo a las luchas de poder internas en Teherán.
Donald Trump reiteró el viernes en redes sociales que consideraba que el acuerdo de alto el fuego provisional había terminado, pero que Estados Unidos continuaría las conversaciones para lograr el fin definitivo de la guerra. Horas después, volvió a amenazar a Irán si intentaba asesinarlo, afirmando que “mil misiles están listos para disparar contra la República Islámica de Irán”.










