Irán avanzó para reafirmar su control sobre el estrecho de Ormuz al declarar que los buques no podrán cruzarlo sin su autorización y al sentar las bases para futuros esquemas de cobro al señalar que podría introducir “tarifas de seguro”. Todas las embarcaciones que transiten por el estrecho deberán obtener una póliza de seguro obligatoria, actualmente gratuita, pero que podría implicar cargos en el futuro, según indicó la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico en un documento publicado en su sitio web. También señaló que los buques deberán seguir una ruta establecida que pasa junto a la costa iraní y que las alternativas están prohibidas. En los últimos días, grupos navales occidentales han indicado a los buques que recomiendan una ruta cercana a la costa de Omán, aunque señalaron que existen otras opciones, una señal de que podrían abrirse carriles marítimos paralelos mientras se despeja de minas una zona en el centro de Ormuz. Un elevado volumen de petróleo salió de Ormuz en las horas posteriores a la firma del acuerdo provisional de paz entre Estados Unidos e Irán esta semana. Sin embargo, el tráfico observable se redujo para el viernes y la marina de Pakistán informó que se detectó una mina cerca de la costa de Omán, lo que incrementa los riesgos de utilizar la ruta no iraní.