El artista internacional multidisciplinar Joan Mateu ( Salt, 1976) se adentra en el mar, temática que ha pintado en los últimos 25 años- muchos desde una aproximación hiperrealista o realista- este vez mediante la cerámica. Es su primera incursión en esta disciplina y el resultado, tras dos años de trabajo y un laborioso proceso de ensayo-error, se plasma en su última exposición Mar de terra, terra de mar que se puede visitar en Les Bernardes de Salt hasta el próximo 31 de julio.En la muestra, comisariada por Carme Simon, se exponen un centenar de piezas, la mayoría cerámicas, que remiten al mar y a su litoral. “ Josep Pla decía que el mar es inpintable y es precisamente por este motivo que llevo más de veinte años pintándolo”, explica Mateu, durante un recorrido a la exposición. La muestra, visitable hasta el 31 de julio a Salt, reúne 100 piezas, entre pinturas y cerámicasUn trabajo en el que representa, ya sea con su trazo o bien con el moldeo, instrumentos tan náuticos como un cuaderno de bitácora (76 páginas y 90 kilos de pinturas de mares), cartas náuticas o la tan poco conocida escalera de Douglas, que clasifica los diez estados marítimos: desde la mar llana, la mar rizada o la marejadilla. Un estado en que el visitante podrá percibir incluso las crestas blancas de espuma que deja la ola.La muestra tiene un espacio en el se muestra el proceso previo: fotografías, pruebas, retales y esbozos del artista.©Martí ArtalejoUn proceso –dice Mateu– que ha sido “muy intuitivo” y que ha contado con la colaboración del ceramista profesional de Quart Eloi Bonadona, que forma parte de una estirpe de siete generaciones de alfareros. En su taller ha torneado y cocido las piezas. Algunas por su gran volumen y la complejidad de ejecución, han requerido de su ayuda.El artista con sus mares y junto el cuaderno de bitácora.©Martí ArtalejoPaseando por la exposición, el visitante se adentra en un mar, el Mediterráneo, que el artista recrea a partir de su memoria. También lo hace por el paisaje mediterráneo que tan bien conoce de cuando veraneaba en Montgó y de sus pinturas en el paseo de Empúries.Un girasol, una de las piezas de la exposiciónAndrea EsteveSi el mar está en su cabeza, sin necesidad de modelos, también lo están los animales marinos, objetos de pesca o la vegetación mediterránea que se puede ver en este paseo. Piezas inexactas pero muy creíbles a los ojos del espectador: medusas, un plato de mejillones, erizos de mar, estrellas de mar, una manta, la piel de un pescado, la cola de un atún clavado en un tiesto de agaves (dos elementos que comparten la forma de sierra), rocas, girasoles, piñas con sus piñones y cabezas arqueológicas. El artista ha plasmado en barro incluso las crestas blancas de espuma que deja una olaUna muestra que rezuma también el sentido del humor del artista en obras como el “ pez que no se muerde la cola”, protegido con un collar isabelino, que evita a los animales lamerse las heridas.La exposición, que reúne una recopilación de imágenes y un documental de la fotógrafa Andrea Esteve, incluye también un espacio con la parte oculta de toda muestra: las pruebas, los retales o los bocetos del artista antes de llegar al resultado final.La pieza 'Caparrassa', formada por varias cabezas de peces.©Martí Artalejo“La obra no aparece de forma repentina, sino que es el resultado de un tiempo de decisiones, pruebas e incertidumbres”, dice la comisaria, que ha guiado al artista con el resultado de una muestra sensacional, que bien vale que pueda ser itinerante.Piel girada y pescado al horno, con las anotaciones del puño y letra del artista.Martí ArtalejoMateu, cuya obra se ha expuesto en galerías de Europa y de Estados Unidos, ha disfrutado con lo azaroso del proceso de trabajar con barro. “Cuando no tienes el control es cuando aparecen cosas interesantes”, decía el artista este lunes. La muestra tiene cartelas minimalistas, escritas de su puño y letra, y solo si hacen falta, para interferir lo menos posible en la travesía marina del visitante.
El mar cerámico de Joan Mateu
El artista internacional se adentra por primera vez en el mundo de la cerámica, técnica con la cual representa olas, el estado del mar, fauna o el paisaje costero









