Hay familias enteras en Guadalajara, la capital de Jalisco, y en su zona metropolitana que en los dos meses recientes han recibido en sus hogares, directamente de las llaves, agua oscura o de otras tonalidades de muchos colores, con olor a huevo podrido o fétido. La grave situación no es nueva, pero el Mundial de fútbol y los cuatro partidos del torneo que se disputaron en esa ciudad provocaron que la atención y los recursos de las autoridades y los gobiernos locales estuvieran totalmente ausentes para la resolución de esta crisis. Unos días después del partido final en esa sede, entre las selecciones de España y Uruguay, el silencio oficial se rompió cuando el 29 de junio el Gobierno de Jalisco anunció un plan estratégico de 30 acciones específicas para atender la situación. Los afectados, académicos y especialistas en el tema de la gestión del agua, exigen que se publiquen los análisis de lo que contiene el agua sucia e incluso plantean que se haga una declaratoria de emergencia. También piden claridad, porque, aseguran, las 30 medidas no tienen sustento técnico, no cuentan con un presupuesto aprobado por parte de la Federación, tampoco se basan en un diagnóstico integral y no responden a la pregunta que hace meses los vecinos hacen a las autoridades sobre los riesgos a los que está sometida la población.Sergio Garibi, uno de los portavoces de los vecinos de la colonia Americana, asegura que el problema de la contaminación no se está resolviendo de forma directa e inmediata y cree que es porque el gobierno tendría que aceptar que ha dejado pasar las descargas ilegales de la industria, el vertido de aguas negras a los principales afluentes de agua, o admitir que el drenaje de Guadalajara y su zona metropolitana se desarrolló sin control y sin sustentabilidad ambiental para dar paso a que se construyeran todas las zonas habitacionales posibles.“Lo más optimista que dice el gobierno es que para finales del año va a haber una mejoría con la ampliación de la planta potabilizadora de Miravalle. Pero la verdad es que hoy, de inmediato, podría haber mejoras sustanciales en la calidad del agua si nos enfocáramos en detener la contaminación, pero pareciera que no hay interés político ni de la Federación, ni del Estado, ni de los municipios por detener la contaminación, quizás porque van a tocar intereses económicos”, dice Garibi.Los propios vecinos de varias colonias afectadas se han organizado en equipos de monitoreo, orientados y acompañados por personal del Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (IMDEC) y del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), la Universidad Jesuita de Guadalajara, ante la falta de resultados públicos por parte de las autoridades, que han negado que el agua, pese al olor o la gama de colores que presenta, sea dañina para la salud. “Hay falta de cloración, hay algunas muestras que solo de verlas te das cuenta de que no cumplen la norma; en algunas muestras hay metales pesados como mercurio, zinc o plomo, y también tenemos muestras que tienen nitratos y nitritos, que indican un tipo de contaminación, sobre todo, por fertilizantes, pero también algunos de esos pueden indicar que hay una alta carga bacteriológica, y se han hecho pruebas de E. coli y han salido positivas, es decir, hay restos de heces fecales”, asegura Garibi. Las autoridades tienen una perspectiva menos alarmante. El secretario de Salud de Jalisco, Héctor Raúl Pérez Gómez, y José Antonio Muñoz Serrano, comisionado para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado (Coprisjal), dijeron el 6 de julio que solo en 200 de las más de 2.000 colonias de la zona metropolitana de Guadalajara se presentaron reportes de agua “con color, olor o sedimentos” y que el Gobierno, con sus 30 medidas, ya atendía el problema. “Queremos saber cuáles son esas 200 colonias, queremos conocer los análisis de esas 200 colonias, por muestra, por parámetro, por toma, la plataforma donde están publicadas. Volvemos a insistir: una alerta sanitaria se debe emitir por el principio precautorio, que no significa esperar a tener a la población mayoritariamente enferma, sino actuar para prevenir”, dijo la directora del IMDEC, María González Valencia, al portal de noticias Informador.mx. A través de peticiones de información de ciudadanos y periodistas locales, e incluso con conteos de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ), se sabe que las colonias afectadas podrían ser hasta 600.Pérez Gómez y Muñoz Serrano negaron que el agua sucia represente un peligro, pues, dijeron, “no hay un incremento atípico de enfermedades gastrointestinales o conjuntivitis, por ejemplo, asociadas al agua”. “Los datos de vigilancia en salud muestran 54.869 casos de enfermedades gastrointestinales desde el inicio de 2026, frente a los 56.448 del mismo periodo de 2025″, ejemplificó Pérez Gómez. Aun así, el secretario de Salud recomendó no usar agua de la llave para beber ni preparar alimentos. Tampoco para cepillarse los dientes. “Con respecto al agua que proviene de la red, puede usarse para lavar trastes, ropa, para limpieza en general, siempre que no presente coloración marcada ni color intenso”, dijo.Muñoz Serrano explicó que la Coprisjal vigila los componentes del agua continuamente, apoyado en varias normas, y con procesos estrictos y coordinados con otras autoridades. Además, el funcionario concluyó que, aunque entendía la preocupación de la población, el agua negra o con olor fétido que decenas de ciudadanos han mostrado en redes sociales o en grupos de vecinos no representa un riesgo. Sobre el pedido de alerta sanitaria de muchos afectados, Serrano explicó, en términos generales, que no es Coprisjal el organismo encargado de hacer ningún tipo de declaratoria, y señaló: “Son autoridades del ámbito federal quienes tienen dichas atribuciones [...] La Secretaría de Salud y Coprisjal mantienen medidas de vigilancia sanitaria y recomendaciones preventivas para la población”.El pasado 25 de mayo, los vecinos de varias colonias afectadas enviaron una carta solicitando la intervención “urgente” en la solución del problema a la presidenta Claudia Sheinbaum. “Esta crisis no es nueva ni accidental, es el resultado de décadas de omisión y negligencia de distintas instancias de gobierno, administradas por partidos de diferentes colores. El Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) se encuentra rebasado y no ha sido capaz de resolver esta crisis”, dicen en el documento. No son los únicos; este viernes, el académico de la Universidad de Guadalajara, Arturo Gealson, un especialista en el tema y que ha hecho reiterados llamados a que se atienda el problema desde hace meses, ha pedido que el Gobierno federal intervenga y se asegure de que el gobierno de Jalisco esté cumpliendo con sus obligaciones.“Esta es una crisis de agua mezclada con una crisis de confianza, porque no hay confianza hoy en que el Gobierno tenga un plan claro para resolverlo. Todo es muy vago. No hay un plan claro con fechas. Hablan de un plan de 30 acciones, y no hay nadie en Jalisco que te pueda explicar de qué se tratan”, zanja Garibi. Hacemos un llamado al Gobierno Federal para que se involucre de manera inmediata en la atención de la crisis por la calidad del agua en Guadalajara. La salud de millones de personas exige una respuesta coordinada, con diagnóstico, transparencia y soluciones de fondo. pic.twitter.com/4KPRLcjgel— Arturo Gleason E (@arturogleasone) July 10, 2026
Los vecinos exigen al Gobierno publicar el diagnóstico del agua sucia de Guadalajara
El fin de los partidos del Mundial en Jalisco permitió que la crisis que se vive desde febrero volviera a las prioridades de las autoridades, quienes no han dado resultados






