Después de que diferentes partidos políticos y organizaciones animalistas denunciasen las condiciones en las que están los animales alojados en el Centro de Protección Animal de Badajoz, la empresa concesionaria, Athisa Medio Ambiente, ha anunciado que dejará de gestionar este servicio a partir del próximo 15 de septiembre, fecha en la que concluye el periodo extraordinario durante el que ha continuado prestando el servicio tras expirar su contrato. La salida llega después de reiteradas llamadas de atención por parte de diferentes organizaciones debido a la situación en la que se encontraban estos animales, con escasez de zonas de sombra, bebederos expuestos al sol, agua en mal estado o falta de limpieza en algunas instalaciones. Colectivos de defensa animal y partidos políticos han pedido al Ayuntamiento que resuelva cuanto antes la nueva licitación del servicio.Athisa Medio Ambiente ha informado, a través de un comunicado, que desde que asumió la dirección del centro en diciembre de 2024, su prioridad ha sido garantizar el bienestar de los animales acogidos. Según los datos facilitados por la empresa, durante este periodo se han formalizado 265 adopciones de perros y 143 de gatos, un total de 408 animales que han encontrado un nuevo hogar. “Detrás de estas cifras hay cientos de historias de animales que hoy disfrutan de una segunda oportunidad”, sostiene la dirección de Athisa, que traslada que ese ha sido “el principal sentido” de su trabajo al frente del centro.La empresa recuerda que, al finalizar el contrato, el 15 de diciembre de 2025, la nueva licitación quedó desierta, por lo que el Ayuntamiento recurrió a la figura de la prestación forzosa para garantizar la continuidad de un servicio considerado esencial. Esa situación excepcional concluirá el próximo 15 de septiembre, mientras el nuevo procedimiento de contratación continúa pendiente de resolución.En su comunicado, Athisa admite que durante estos meses ha tenido que afrontar importantes dificultades derivadas del estado de las instalaciones. Entre ellas cita limitaciones estructurales previas a su llegada, episodios de saturación que obligaron a restringir temporalmente la entrada de nuevos animales y un reciente brote infeccioso que, asegura, fue tratado siguiendo los criterios veterinarios correspondientes. La empresa también reconoce que, en determinados momentos, el centro llegó a carecer de recursos básicos como un suministro estable de agua para algunas tareas de limpieza. Pese a ello, sostiene haber destinado recursos propios para introducir mejoras siempre que ha sido posible y niega tajantemente algunas de las acusaciones difundidas durante las últimas semanas en redes sociales.“Ningún animal ha sido sacrificado ni abandonado a su suerte durante nuestra gestión”, afirma la dirección de la empresa, que asegura que todos los animales han recibido alimentación diaria, atención veterinaria, limpieza y los cuidados necesarios.Desde el Ayuntamiento de Badajoz, en manos del PP, reconocen que la nueva licitación del servicio continúa “en proceso de publicación” y aseguran que verá la luz “próximamente”. El equipo de gobierno sostiene además que trabaja en un proyecto de mejora y ampliación del centro, incluido en los presupuestos municipales de este año, que contempla actuaciones sobre las instalaciones, nuevo equipamiento y la construcción de una depuradora. Fuentes municipales subrayan que la finalización del servicio el próximo 15 de septiembre ya estaba prevista desde el inicio, al tratarse de una prórroga extraordinaria derivada de la prestación forzosa.Sin embargo, desde Unidas por Extremadura consideran que lo trasladado por la empresa pone de manifiesto las deficiencias estructurales del servicio. Su portavoz regional, Irene de Miguel, ha calificado como una “muy buena noticia” la salida de la concesionaria e incide en que la empresa ha gestionado el centro “con muy pocas garantías de seguridad para los animales”. La diputada criticaba la falta de sombras, agua potable y condiciones adecuadas durante los episodios de calor y reclamó al Ayuntamiento que aproveche el cambio para implantar un modelo de gestión basado en la calidad y la empatía hacia los animales.En la misma línea se ha pronunciado el grupo municipal socialista. Su portavoz, Silvia González, considera que el comunicado difundido por Athisa “confirma buena parte de las carencias” que el PSOE viene denunciando desde hace años junto a protectoras y personas voluntarias. Para los socialistas, el documento no exime de responsabilidad al Ayuntamiento, sino que evidencia las consecuencias de una gestión insuficiente por parte del equipo de gobierno del PP. González recuerda que la propia empresa reconoce limitaciones estructurales, episodios de saturación, restricciones en la admisión de animales, un brote infeccioso y carencias de infraestructuras básicas.El PSOE también reclama explicaciones sobre qué ocurrió durante los periodos en los que el centro no pudo admitir más animales debido a la saturación y pregunta qué medidas adoptó el Ayuntamiento para garantizar la recogida de animales abandonados o extraviados. Además, critica que la futura perrera municipal fuera presupuestada en 2024 y nuevamente incluida en las cuentas de 2025 sin que, hasta la fecha, se haya licitado el proyecto.Otras formaciones como PACMA recordaban que Athisa Medio Ambiente ha estado vinculada en los últimos años a distintas controversias en otros municipios españoles. Entre ellas, expedientes administrativos en la Bahía de Cádiz y Logroño, inspecciones municipales en Granada que obligaron a reubicar temporalmente animales mientras se subsanaban deficiencias, y críticas de asociaciones animalistas durante el proceso de adjudicación del refugio municipal de Valencia.