Un incendio forestal cerca de Los Gallardos (Almería) causó al menos 12 muertos. El primer aviso del fuego se recibió alrededor de las 16.35 del jueves en Almocaizar. La investigación preliminar estudia la caída de un cable eléctrico junto a la carretera N-340a. Desde allí se habría propagado al norte y noreste, hacia el municipio de Bédar. Es un terreno escarpado, de casas aisladas y habitado en gran medida por ciudadanos extranjeros.Un factor clave del incendio fue la meteorología. Las condiciones en Bédar eran absolutamente adversas aquella tarde: entre las 16.00 y las 20.00 se dio una triple combinación de calor, sequedad y fuerte viento. Los datos de Open-Meteo describen un día anómalo en las tres métricas, con temperaturas de hasta 38 grados, humedad mínima del 12% y rachas de más de 40 kilómetros por hora. En los julios registrados desde 2015, solo dos días tuvieron una combinación comparable.Otro factor que contribuyó seguramente a elevar el número de víctimas fue la complicada orografía del lugar. Las lomas de la sierra albergan casas apartadas, cortijos reconvertidos y alojamientos turísticos. Para acceder es necesario transitar por una red de caminos rurales, algunos sin asfaltar. Allí quedaron atrapadas las víctimas del fuego.En la tarde-noche del jueves se tomaron varias medidas preventivas. Se cortaron carreteras, se restringió el acceso a la zona y se ordenó la evacuación rápida de viviendas de los municipios de Los Gallardos y Bédar. Por ejemplo, alrededor de las nueve de la noche, las cerca de 400 personas que se encontraban en el camping de Los Gallardos fueron desalojadas por personal del recinto.Pero esas acciones no bastaron. Un grupo de ocho víctimas ha aparecido cerca del diseminado conocido como Curato, según el alcalde de Bédar. El grupo habría salido a toda prisa por un camino por el que creían que podían escapar. Se equivocaron. Era una pista de un agricultor para cuidar sus panales de abejas, sin salida. Quedaron rodeados por el fuego. “Las encontramos cerca de las cuatro de la mañana”, recuerda el alcalde. Solo pudieron rescatar a dos personas de ese mismo grupo, con heridas de gravedad.En el caos de la noche, otro grupo de cuatro personas intentó escapar en un vehículo por una rambla. “La gente quería salvarse y en esos momentos no se sabe si es mejor quedarse o irse”, añadió el regidor, que localiza el lugar para EL PAÍS. Parece que el fuego los alcanzó en sus coches en una carretera al este de Bédar.El incendio de Almería ya es uno de los más letales registrados en España. Con 12 muertos y 23 desaparecidos, podría superar la tragedia de Lloret del Mar en 1979, cuando el fuego mató a 21 personas. Pero no es un incendio de gran extensión. Los datos provisionales del sistema europeo EFFIS hablan de 3.200 hectáreas quemadas —otras fuentes elevan esa cifra al doble—, pero en España hay registrados una docena de incendios de 20.000 hectáreas desde 1968.Una temporada que empiezaLa época de incendios ha comenzado con muchos fuegos: en 2026 se cuentan 320 incendios —de más de 30 hectáreas—, el doble de los 159 habituales a estas alturas, según el sistema europeo EFFIS. Es la segunda cifra más alta desde 2016, solo por detrás de 2023, y por delante de años malos como 2019 o 2022.La superficie quemada también apunta a una mala temporada: han ardido unas 62.000 hectáreas, casi el doble de la media en esta fecha (33.000). Es la tercera peor cifra desde 2016, solo por detrás de 2022 y 2023.El ritmo se ha acelerado con el calor de las últimas semanas. Desde el 1 de junio se han registrado 83 incendios y han ardido 31.000 hectáreas, y solo en los últimos siete días se han sumado 9.000 hectáreas. El patrón se repite a escala europea: en la UE han ardido ya 166.000 hectáreas, unas 15.000 por encima de la media de la última década.
¿Qué papel jugaron el viento y el calor? Mapas del fatal incendio en Almería
Los datos del día muestran una combinación extrema de sequedad, alta temperatura y fuertes ráfagas. El fuego se propagó deprisa en una zona escarpada donde las víctimas quedaron atrapadas










