Apenas tres Consejos de Ministros separan al Gobierno de Pedro Sánchez del inicio oficial de las vacaciones del Ejecutivo. Un tiempo de asueto, de aproximadamente un mes de duración, que pondrá el cierre a un curso político en que no ha habido avance alguno en las dos grandes cuestiones que marcan el final de la legislatura. En primer lugar se sitúa la crisis en el acceso a la vivienda; en segundo puesto, se encuentran los problemas asociados a la inmigración, con una regularización masiva cuya tramitación está aún lejos de haber concluido y con efectos aún por determinar en áreas como el futuro gasto en prestaciones y otras coberturas del Estado del Bienestar.En lo que respecta a la vivienda, el verano de 2026 marca el punto álgido del desequilibrio en este mercado, y de sus efectos en la sociedad. Hasta el extremo de que el Banco de España calificó de "emergencia nacional" el desequilibrio existente entre oferta y demanda en el mercado inmobiliario español.
Fuentes parlamentarias comentan a elEconomista.es que esta apreciación del regulador, hecha por partida doble (primero en el informe anual de la institución y luego por boca del propio gobernador, José Luis Escrivá), "ha dolido en el Gobierno, porque ha puesto aún más de manifiesto el total fracaso, en materia de legislación sobre vivienda, que supuso el pasado semestre.







