Comienza una semana para el Gobierno y el PSOE que, según muchos, será una de las peores desde que llegaron al Ejecutivo hace ocho años. La agenda judicial es apabullante los próximos días, pero el Gobierno, asegura, está en pleno ejercicio de sus funciones y responsabilidades y las va a ejercer. Este miércoles, el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, tiene previsto elevar varios grados el tono dramático con el que exige a Sánchez que se vaya. Lo nuevo viene de la mano del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por la alta tasación de las joyas encontradas en su despacho. Un lugar cedido por el PSOE en su momento y que fue protagonista de un registro policial. Zapatero declara como imputado en la Audiencia Nacional este miércoles y jueves. Pedro Sánchez estará el jueves y viernes en Bruselas en la reunión del Consejo Europeo con una intensa y relevante agenda de temas a tratar por los 27 presidentes y jefes de gobierno: Oriente Próximo, Ucrania, seguridad y defensa, crecimiento e inmigración componen los asuntos a debatir. De ninguno de ellos el gobernante español tendrá que establecer criterios que no haya defendido antes, primero en solitario, después muy acompañado. Ahora vuelve a estar en minoría respecto al pacto migratorio, al oponerse a las deportaciones a centros de internamiento, aunque España ha compartido con el resto de los países el mayor endurecimiento de las normas de asilo y entrada de la historia de la Unión Europea.Pese a la importancia de los temas a tratar en la cumbre, para el PP son cortinas de humo en las que se refugia Pedro Sánchez para no dar la cara y explicar los casos de corrupción que atosigan a su partido. El presidente no ha querido singularizar un debate con las explicaciones sobre los casos judiciales a sabiendas de que la oposición conservadora no le prestará la menor atención a lo que cuente sobre el Consejo Europeo el próximo 24 de junio, cuando comparezca en el Congreso. Pero de inmigración sí se hablará en esa jornada parlamentaria. España acepta la mayoría de las duras restricciones aprobadas por Bruselas, con un calendario de aplicación, pero no las deportaciones a campos de internamiento. Desde el Gobierno central se invocarán los pactos autonómicos entre PP y Vox para denunciar la discriminación que entraña la llamada “prioridad nacional”. De inmigración se hablará, por tanto, en Bruselas y en España.También de Economía. El ministro de Hacienda, Arcadi España, tiene como principal tarea la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado para 2027, con todos los pasos previos, como la aprobación del techo de gasto, que no llegará antes de julio. El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, presentará el próximo 23 de junio la actualización del cuadro macroeconómico. Sin la menor garantía de que las cuentas vayan a aprobarse, desde el Ejecutivo se anticipan cifras inéditas por su magnitud en vivienda, en políticas sociales, en investigación o energías verdes. Todo para que a los socios fijos y a los discontinuos les resulte difícil rechazarlos.La realidad de los buenos datos económicos no sirve de alivio para el estado de ánimo del PSOE. La intención de compartimentar los casos que están en los tribunales se debilita con cada dato. La tensión y expectación son máximas ante el interrogatorio del expresidente Zapatero. Fuentes socialistas cercanas al expresidente aseguran que este puede explicar todos sus ingresos, incluida la posesión de joyas procedentes de regalos. En el terreno político, sin embargo, predomina el sentimiento de pesar por las actividades y relaciones que ha mantenido el exsecretario general socialista. Hace ya tiempo que el propio Zapatero informó de sus labores de consultoría. Todos los expresidentes, a excepción de Mariano Rajoy, que mantiene su puesto de registrador de la propiedad, se han dedicado a actividades privadas altamente remuneradas. El exministro de Industria Miguel Sebastián, en el Gobierno de Zapatero, ha armado cierto revuelo por un artículo en elDiario.es y en declaraciones a La Sexta en las que cuenta una experiencia personal en un viaje a Arabia Saudí cuando le regalaron varias joyas de alto valor. El ministro ordenó que se colocaran en una vitrina del Ministerio. “Y ahí deben seguir”, añadió.“Doy por seguro que no solo a Zapatero y a mí nos regalaron joyas tras esos viajes, sino a muchos ministros y expresidentes; y que todos se las quedaron”, apuntó. La presidenta del Consejo de Estado, Carmen Calvo, en una entrevista en el diario catalán ARA, ha pedido que se regule por ley un estatuto para los expresidentes con “lo que pueden o no pueden hacer; y si participan en política, que se sepa si hay intereses detrás”. Calvo fue ministra de Cultura con Zapatero.
Sánchez se sumerge en la inmigración y en la política internacional en una de sus peores semanas
El presidente del Gobierno se opondrá en el Consejo Europeo de esta semana a los campos de deportación aprobados en Bruselas












