Si tu país no tiene un escritor que comente series en sus redes sociales, se le asignará uno de oficio. En los Estados Unidos, ese puesto lo ocupa Stephen King, al que le gusta casi todo lo que ve. En España, el turno le corresponde al mucho menos complaciente Arturo Pérez-Reverte.Muy dado a compartir sus gustos y disgustos en X, el autor de Los perros duros no bailan tiene un currículo de infatuaciones con series y películas, y alguna que otra desdicha. Entre medias, está El juego del calamar, que comentó cuando era “la serie de moda” (¿Recuerdas cuando a la gente le importa El juego del calamar?).De ella, dijo en 2021 que le estaba gustando mucho, pero que no la recomendaba para los niños. Una vez que la acabó, matizó su opinión: “Pues ya he visto entera El juego del calamar. Disfruté ocho episodios y medio. El final del noveno y último me parece una chorrada; imagino que lo dejan así para una segunda temporada. Que esta vez ya no veré”.¿De qué trata 'El juego del calamar'?En 2021, El juego del calamar fue la noticia seriéfila del año: el concurso atroz entre personas necesitadas de recursos que gana el último hombre en pie se convirtió en la ficción televisada más popular del mundo. Netflix se tomó su tiempo para volver con una trama parecida, en la que el ganador del concurso seguía en él. Algo que no era aplicable, a medida que avanzaban los episodios, a la audiencia: algunos fueron dejando el concurso porque se rendían. El reto era demasiado para ellos.Esto ocurrió en 2024 y, pese a que se notificó que aún había una tercera temporada pendiente de estreno, se notó cierto desgaste en el público. El juego del calamar ya estaba tan pasado que podría hacerse un bocadillo con él y venderlo en la Plaza Mayor. La tanda definitiva de episodios no se hizo esperar tanto (llegó en 2025) y tampoco generó mucho ruido. Eso sí, fue evidente, tanto para público como para espectadores, que mejor haberse quedado con el primer juego y no seguir en la partida. Como, según él mismo, hizo Arturo Pérez-Reverte.