Desde hace tres semanas es casi imposible escapar en Netflix de alguna promoción de Te encontraré. Su algoritmo la recomienda a todos los usuarios que entran en la aplicación de la plataforma, y desde su estreno se ha consolidado como el último fenómeno de la compañía. La miniserie de ocho episodios lleva en el primer lugar de las series más vistas desde su estreno con grandes datos de audiencia (que publica Netflix cada martes). No es de extrañar cuando uno ve que detrás del argumento se encuentra una novela de Harlan Coben.

Seguramente casi nadie haya oído hablar de Harlan Coben, y con la misma seguridad pocos habrán leído una de sus creaciones, aunque es un escritor con decenas de novelas publicadas y está considerado como uno de los mayores creadores de best sellers de la actualidad, de esas novelas de aeropuerto de consumo rápido. Sin embargo, lo que es prácticamente imposible es que alguien no haya visto al menos un episodio de una serie basada en sus libros.

Te encontraré, que cuenta la historia de un padre encarcelado injustamente por el asesinato de su hijo que logra escapar de prisión tras descubrir una fotografía que sugiere que el niño sigue vivo, es el último ejemplo. Y todas siguen los mismos patrones. Thrillers de tramas rocambolescas, imposibles, sin lógica aparente y que se lo juegan todo a giros aún más locos que dejan sorprendido al espectador. Lo ha demostrado en otros fenómenos del streaming como Safe, No hables con extraños y El inocente.