El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, reciben al mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, durante la Cumbre de la OTAN de 2026 en Ankara. Foto: EFE - GEORGI LICOVSKIResume e infórmame rápidoEscucha este artículoAudio generado con IA de Google0:00/0:00La cumbre de la OTAN de 2026 se efectuó esta semana en el complejo presidencial de Ankara, Turquía, país miembro de la Alianza desde 1952. El asunto venía precedido de diferencias importantes entre Estados Unidos y sus socios europeos por tres razones. Primero, el incremento de los gastos de defensa. Segundo, el tratamiento del tema de Irán. Tercero, el asunto de Ucrania, debido a la posición de Donald Trump de querer terminar pronto ese conflicto, mientras los europeos parecen preferir pocas concesiones, pues tienen aprehensiones por el potencial ruso, situado en sus inmediaciones. Le sugerimos: El canciller Omar Bula y la oportunidad de reconstruir la política exterior de ColombiaSobre todo, tienen en su cabeza lo sucedido en vísperas de la Segunda Guerra Mundial por las concesiones de Chamberlain a Hitler. Había incluso versiones que hablaban de un posible retiro de numerosas tropas de Estados Unidos del continente europeo. Además, continúan las pretensiones del gobierno de Donald Trump sobre Groenlandia, territorio de Dinamarca. Que la cumbre fuera en Turquía hacía prever cierta importancia a los temas de Medio Oriente (Siria, Líbano e Irán, en especial). También es sabido que Turquía ha jugado recientemente un rol importante en algunos contextos de negociación en la región: una posición moderada en Siria (elogiada abiertamente por Donald Trump), una mediación con Pakistán, Catar y Omán frente al tema iraní, además de ser el país islámico con mayor cantidad de acuerdos con Israel, pese a diferencias de fondo sobre otros puntos. La diplomacia turca es hoy una de las más elaboradas de la región. Un primer punto fue la presencia de Donald Trump en la reunión. Algunos observadores perspicaces hablan de la necesidad que tenía de dejar atrás el error de haber incidido sobre una decisión de la FIFA en el mundial de fútbol, asunto que se resolvió de otra manera: Bélgica eliminó a la selección de Estados Unidos. Pero el efecto mediático fue muy fuerte. Eso, por supuesto, no explica el compromiso o no de Estados Unidos con la OTAN, pero su asistencia a Ankara cuenta como hecho mediático que anula un error de días anteriores. La financiación de la OTAN y la reactivación de las economías En el pasado reciente ha sido usual que los países miembros dediquen hasta un 2 % de su PIB al sector defensa. Sin embargo, los países europeos podían dedicar porcentajes muy bajos a su presupuesto de defensa gracias al paraguas nuclear y armado de Estados Unidos. Cuando se decidió incrementar al 2 % hubo problemas en las calles de algunas ciudades europeas por protestas de parte de la población. Pero la guerra de Ucrania, por la manera como se ha desenvuelto, ha traído consigo una ampliación con nuevos miembros OTAN, en especial de Europa del noreste, y una elevación del presupuesto, impulsada no solo por Estados Unidos, sino también por el Reino Unido, Alemania y Francia, para poner una nueva meta: 5 % del PIB como gasto militar de los países para 2035. También le puede interesar: Lo que se sabe del incendio en España que deja muertos, desaparecidos y miles de desalojadosEl problema es que el crecimiento actual de la mayoría de las economías europeas se ubica apenas por encima del 1 %. Destinar el 5 % de sus recursos a la defensa plantea un problema, pues obligaría a ejecutar importantes recortes en temas como gasto social e inversión pública. Además, con la competencia china, los productos europeos tienen menos salida en los mercados mundiales, e incluso en la misma Europa. Si le sumamos el actual proteccionismo de los Estados Unidos, la posibilidad de incremento de las economías se restringe.Ante esta encrucijada, algunos europeos (en especial Alemania, Francia y el Reino Unido) pretenden un hecho nuevo: reactivar sus economías por la vía de la industria militar. De paso, buscarían amortizar la inversión mediante la comercialización de armamento con terceros países. Eso explica que el primero de los dos días de la cumbre se dedicara a los temas de la industria de la defensa propiamente dicha. Las preocupaciones externasEl Medio Oriente y Asia-Pacífico son dos preocupaciones centrales de la OTAN en la actualidad, a diferencia de años pasados. El único antecedente importante fueron los bombardeos de la OTAN para evitar el exterminio de Kosovo (país islámico), debido a una posición unánime de la Conferencia Islámica, que acusaba a Occidente de no hacer nada por sus hermanos europeos. No hacerlo hubiera significado una alianza islámica contra Occidente, con resultados imprevisibles en el corto y mediano plazo.Le sugerimos: Trump y su táctica de negociación: cómo leer las amenazas a España y GroenlandiaLos ministros de Relaciones Exteriores de Baréin, Kuwait, Catar y Emiratos Árabes Unidos fueron invitados el primer día. Esto indica que la cuestión de Irán constituía una preocupación de primer nivel. Recordemos que estos cuatro países del golfo forman parte de la Iniciativa de Cooperación de Estambul (ICI), un mecanismo liderado por Ankara. Pero también son compradores eventuales de armas sofisticadas, dado su nivel de ingresos por cuenta del petróleo y el gas. En cuanto a Asia-Pacífico, si bien sus países no pueden ser miembros de la OTAN (la membresía se restringe a países situados al norte del trópico de Cáncer, en el hemisferio norte), fueron invitados Japón, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda. Este hecho muestra preocupación por esa región, aunque es más un tema del mediano plazo.De paso, es probable que, con el gobierno del nuevo presidente colombiano, el país quiera reactivar su condición de “socio global” de la OTAN, en especial por prestigio, acceso a materiales y posibilidades de la industria militar. No es ni puede ser un país miembro, pero el listado de “socios globales” no es tan extenso y, de hecho, es el único país latinoamericano con ese estatus. Pero hay algo importante: en la OTAN no se trata solo de las decisiones de Estados Unidos, pese a su peso abrumador en la organización. Los países europeos cuentan en estos procesos. No solo la defensa, sino ante todo la diplomacia tiene tareas con esos países, o por lo menos con los más importantes. Por ello, hay que tener presente que el relacionamiento con los Estados europeos es también esencial como parte de una política exterior exitosa.*Ph. D. Relaciones Internacionales 👀🌎📄 ¿Ya se enteró de las últimas noticias en el mundo? Invitamos a verlas en El Espectador.El Espectador, comprometido con ofrecer la mejor experiencia a sus lectores, ha forjado una alianza estratégica con The New York Times con el 30 % de descuento. Este plan ofrece una experiencia informativa completa, combinando el mejor periodismo colombiano con la cobertura internacional de The New York Times. 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