Actualizado S�bado,
julio
02:38El pasado martes, el Consejo de Ministros retir� la Gran Cruz de Sanidad concedida por el r�gimen franquista en 1947 a Antonio Vallejo-N�gera (1889-1960), a quien el presidente del Gobierno, Pedro S�nchez, llam� en un v�deo de TikTok "el Mengele espa�ol", en un ejercicio de desmesura, desconocimiento hist�rico e incluso de ofensa para las miles de v�ctimas torturadas mediante experimentos f�sicos, como inyecciones letales o cirug�as sin anestesia, sobre todo en gemelos y personas con enanismo, o enviadas tras una selecci�n gen�tica a las c�maras de gas por el �ngel de la muerte en Auschwitz."Comparar a mi padre con Mengele", afirma en conversaci�n con LOC Paloma Vallejo-N�gera (1949), su �nica hija viva (eran cinco hermanos, fruto del matrimonio con Mar�a Dolores Botas), "es un insulto y una difamaci�n. Mi padre fue un psiquiatra reconocido y condecorado internacionalmente, que estudi� en Alemania, donde coincidi� con Jung, y que vivi� entregado a la psiquiatr�a, que era su gran pasi�n. Fue el primer catedr�tico de Psiquiatr�a en la Universidad de Madrid, miembro de la Real Academia, coronel del Ej�rcito... estas acusaciones que hace el presidente no tienen ninguna validez jur�dica porque nunca hubo ninguna sentencia contra �l. Ya veremos si tomamos alguna medida".La equiparaci�n entre el m�dico nazi Josef Mengele y Antonio Vallejo N�gera forma parte de las acusaciones que una parte de la historiograf�a espa�ola ha mantenido con el que tambi�n es llamado el "psiquiatra de Franco". Autor prol�fico desde muy joven, el m�dico fue durante los a�os 30, junto a Misael Ba�uelos y Juan Jos� L�pez Ibor, uno de los principales representantes de las teor�as eugen�sicas y raciales en Espa�a. Aunque ahora se trate de textos acad�micos que han perdido toda validez cient�fica y moral, sobre todo despu�s del Holocausto, en un texto de Salvador Cayuela y Paula Arantzazu Ruiz, editado por el Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democr�tica, se reconoce que la preocupaci�n por "la caracterizaci�n biol�gica de las razas" era muy habitual entre el mundo cient�fico durante la Segunda Rep�blica. "La permanente preocupaci�n eugen�sica por las conductas procreadoras y la propia sexualidad" era "un asunto que se convierte ya en el periodo republicano en una verdadera cuesti�n social. Todos estos elementos y preocupaciones son constantes en el movimiento regeneracionista y eugenista espa�ol, y son, de hecho, transversales a todas las ideolog�as y discursos pol�ticos de la �poca".Para saber m�sNo obstante, fue su actuaci�n a partir de 1938 en la prisi�n burgalesa de San Pedro de Carde�a (donde estuvieron encarceladas muchas presas y la mayor parte de los miembros de la Brigadas Internacionales) lo que aliment� su leyenda como responsable de supuestos experimentos psicol�gicos y del robo de ni�os, algo que nunca ha logrado sustanciarse, pese a que la pol�tica del Auxilio Social de orfanatos y adopciones fue sistem�tica en los primeros a�os de la posguerra espa�ola.En Cautivos (Cr�tica, 2005), uno de los libros de referencia sobre el sistema penitenciario y los campos de concentraci�n en Espa�a entre 1936 y 1947, el historiador y catedr�tico de la UAB Javier Rodrigo afirma que "estas investigaciones, ya estudiadas sobre todo en lo relacionado a la creaci�n de la teor�a de la segregaci�n total y -paralelamente- en lo relativo a las mujeres encarceladas y al rapto de sus hijos, est�n, sin embargo, cargadas de inc�gnitas". Y sobre los experimentos psicol�gicos con presos, concluye Rodrigo: "No se trataba, por tanto, de la aplicaci�n de pol�ticas de esterilizaci�n o eliminaci�n masiva de la inferioridad, ni tampoco a esas conclusiones se lleg� en San Pedro. El racismo hispano de Vallejo ten�a m�s que ver con variables morales que f�sicas, con la identificaci�n de la comunidad nacional desde vectores identitarios (la identidad comunitaria), como una tentativa de justificar el nacionalismo a trav�s de una ciencia objetiva".Antonio Vallejo N�gera, en una imagen de 1951.EFEPor todo esto, Nicol�s Vallejo-N�gera, Colate, nieto del psiquiatra, muestra su sorpresa y su indignaci�n por la actuaci�n del Gobierno "contra una persona que muri� en 1960 y que ya no puede defenderse. No creo que se pueda juzgar con los ojos de hoy lo que pas� hace casi 100 a�os. Desgraciadamente yo no tuve la suerte de conocer a mi abuelo, pero por lo que s�, estaba considerado como uno de los mejores psiquiatras del mundo y tiene tantos reconocimientos que no sab�amos que ten�a tambi�n la medalla que ahora le quiere quitar este Gobierno, que lo que pretende es cambiar la historia y hacer un relato nuevo que convenga a una ideolog�a determinada".Para Colate, hermano de la tambi�n televisiva Samantha Vallejo-N�gera, "esto responde a un oportunismo pol�tico, de repente, porque nadie lo hab�a hecho hasta ahora, atacan a mi abuelo con mentiras. Y yo creo que, como en el caso de Julio Iglesias, puede ser que lo hagan para que no se hable de otras cosas".Colate y Samantha Vallejo-N�gera el pasado 24 de junio en la segunda edici�n de los Beef Awards en Madrid.GTRESPaloma Vallejo-N�gera, a diferencia de su hermano mayor, Juan Antonio Vallejo-N�gera (1926-1990), conocido psiquiatra y escritor, premio Planeta en 1985 por su novela Yo, el rey, y condecorado tambi�n con la Orden Civil de Sanidad en 1969, se ha mantenido siempre al margen de la psiquiatr�a y de las pol�micas en torno a su padre. "En mi vida he hecho de todo, bastantes cosas, la verdad, he trabajado desde los 15 a�os, aunque ahora estoy jubilada. He vendido gallineros, he tenido tiendas y he regentado tres restaurantes y he puesto dos librer�as." Explica que se acuerda con cari�o de su padre al que recuerda ya de mayor, "casi como un abuelo. Mi padre muri� cuando yo ten�a 11 a�os. Recuerdo que era un apasionado de la m�sica cl�sica y de Wagner, en particular. A m� me pagaba un duro para que lo acompa�ase a los conciertos. Otras veces, cuando ven�a de viaje y tra�a algunos discos nuevos, me tumbaba en el div�n y si me manten�a callada, me daba otro duro. En un extremo de mi casa, mi padre escuchaba esos discos, y en el otro mi madre escuchaba tangos y boleros".MEMORIA HIST�RICAA Paloma Vallejo-N�gera le ha sorprendido tambi�n este ataque a su padre. "Cuando entr� Podemos hubo algo, pero no le dimos mucha importancia. Esto de ahora es distinto". De manera recurrente, el Gobierno de coalici�n progresista de PSOE y Sumar echan mano de la Ley de Memoria Democr�tica (aprobada en 2022, en sustituci�n de la anterior, de Memoria Hist�rica, de 2007) para dictar sentencias pol�ticas que poco o nada tienen que ver con el esclarecimiento de lo ocurrido en el convulso siglo XX espa�ol. Para eso fueron creadas, para construir un relato mitol�gico y maniqueo del pasado que, trasladado a la realidad pol�tica actual, permita identificar a unos espa�oles con los principios y valores democr�ticos y estigmatizar a los otros con la etiqueta de "fascistas". Exhumados Franco y Primo de Rivera del Valle de los Ca�dos, expurgado el callejero, anuladas las sentencias de los tribunales de la dictadura y contratados una pl�yade de historiadores para fijar una indiscutible "verdad hist�rica", llega el tiempo del se�alamiento individual y la retirada de condecoraciones a personas que, como es el caso del psiquiatra palentino Antonio Vallejo N�gera lleva muerto m�s de 66 a�os.










