El sapo del desierto de Sudáfrica y Namibia enfrenta riesgo por la minería de diamantes, la pérdida de dunas y la demanda en el mercado de mascotas exóticas

(Imagen Ilustrativa Infobae)La Lista Roja de Especies Amenazadas de este año mostró que las adaptaciones más extremas del mundo natural ya no alcanzan para enfrentar el avance de las actividades humanas. Animales que sobreviven en respiraderos hidrotermales del fondo del mar o en desiertos costeros figuran ahora en categorías altas de amenaza. El mismo informe incluyó, en contraste, un caso de recuperación tras décadas de conservación dirigida.El nuevo relevamiento de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) abarcó desde pequeños moluscos de aguas profundas hasta un anfibio del desierto que casi no depende del agua superficial. Según el informe, la minería en aguas profundas, la extracción de diamantes, la expansión de infraestructura energética y la presión de depredadores invasores impulsan el deterioro de estas poblaciones.PUBLICIDADLa IUCN subrayó a la vez que programas sostenidos de manejo de fauna y protección de hábitats pueden revertir la tendencia en especies concretas. Según informó The Guardian, la organización insistió en que las decisiones políticas sobre conservación y uso de recursos siguen definiendo el curso de la crisis de biodiversidad.Moluscos exclusivos de respiraderos hidrotermales, como el caracol Lirapex felix, ingresan en la categoría de 'en peligro crítico' debido a la minería en aguas profundas.La actualización identificó que alrededor de dos tercios de los moluscos que viven solo en respiraderos hidrotermales de aguas profundas se encuentran en categorías de amenaza. Estos caracoles, lapas y almejas habitan en zonas del lecho marino donde chorros de agua calentada por actividad volcánica emergen con temperaturas que pueden llegar a 450°C (842°F). Muchas de estas especies se describieron en la última década y tienen áreas de distribución acotadas.PUBLICIDADDe acuerdo con la UICN, la exploración y la extracción de minerales en aguas profundas lanzan nubes de sedimentos que cubren estos organismos y modifican el sustrato donde se fijan. Un caracol identificado como Lirapex felix figura en la categoría de “en peligro crítico” por la actividad minera en el océano Índico. El análisis atribuye el riesgo a la combinación de alteraciones físicas del fondo marino y mayor carga de partículas en suspensión, que dañan tanto a ejemplares adultos como a etapas tempranas.El informe señaló que más de 30 especies de respiraderos hidrotermales permanecen fuera de las categorías de amenaza alta porque viven en áreas marinas protegidas donde hoy no se permite la minería. Entre ellas se encuentra el caracol de concha ornamentada Provanna exquisita, presente solo en el Refugio Nacional de Vida Silvestre Mariana Arc of Fire, en el océano Pacífico. Para la UICN, estos casos muestran el efecto directo de la protección estricta sobre el riesgo de extinción en ecosistemas muy localizados.PUBLICIDADLa organización recordó su voto a favor de una moratoria global a la minería en aguas profundas en 2021. Según la información recogida por The Guardian, la nueva evaluación se difundió mientras la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos, con sede en Jamaica, discute posibles autorizaciones comerciales para la explotación de minerales en zonas fuera de jurisdicciones nacionales.Los programas de conservación y manejo de hábitats logran revertir la situación de ciertas especies, como demuestra la recuperación del numbat australiano