Los anfibios son uno de los grupos de animales más amenazados del planeta: casi un tercio de las especies del mundo están al borde de la extinción. Existen varios factores que les afectan negativamente, entre los que destacan la destrucción de su hábitat a mano de los humanos, la contaminación, el aumento de las especies invasoras y la sobreexplotación para el comercio de mascotas.

Entre los anfibios al borde de la extinción, hay dos ranas que corren un grave peligro. Hablamos de la rana resbaladiza de Atewa y la rana de charco de Afia Birago, ambas autóctonas de la Reserva Forestal de las Colinas de Atewa en Ghana, las cuales están cada vez más amenazadas por la destrucción de su hábitat causada por las actividades de minería que se realizan en la zona.

Con el objetivo de intentar salvarlas, el zoológico de Londres ha acogido varios ejemplares de estas dos especies. “La Zoological Society of London [Sociedad Zoológica de Londres] ha estado trabajando junto con Herp Conservation Ghana y el Instituto de Investigación Forestal de Ghana para establecer un programa pionero de cría de conservación”, explicó Ben Tapley, conservador de reptiles y anfibios del zoo londinense.

Desde hace unos meses, los especialistas del zoo se han dedicado a estudiar en detalle la biología de estas dos ranas y a mejorar su cuidado en entornos controlados con la idea de, a largo plazo, intentar crear poblaciones seguras que puedan servir para reforzar o restaurar sus poblaciones silvestres.