A pesar de la guerra interna que ha dejado más de 3 mil muertos desde 2024, el Cártel de Sinaloa mantiene el suministro de fentanilo hacia Estados Unidos, de acuerdo con un reciente informe de International Crisis Group (ICG). El estudio La guerra de los herederos en Sinaloa: combatir el crimen en México bajo presión en EE. UU., advierte que el mercado de esta droga sintética ha demostrado una notable capacidad de adaptación, al mantener estables su precio y disponibilidad en el país vecino, pese a los decomisos y la violencia.
El reporte parte de la captura y el traslado a Estados Unidos de Ismael “El Mayo” Zambada, en julio de 2024. Ese hecho fracturó a la organización y desencadenó una disputa territorial entre las facciones de Los Mayos y Los Chapitos.
De acuerdo con David Mora, investigador principal del informe, la facción de Los Mayos estaría ganando terreno en un conflicto donde los ataques se han vuelto más selectivos.
Despliegue militar y violencia desplazada
Como respuesta al deterioro de la seguridad y a la presión ejercida por la administración estadounidense de Donald Trump, así como a las amenazas de una posible intervención militar, la presidenta Claudia Sheinbaum ordenó un despliegue que ha mantenido hasta 15 mil efectivos de las fuerzas federales en Sinaloa. Según el informe, esta decisión marcó un punto de inflexión respecto de la política de seguridad del expresidente Andrés Manuel López Obrador y convirtió al gobierno federal en un “tercer actor” dentro del conflicto.









