NoticiaUn nuevo informe concluye que la estrategia de confrontación directa con los carteles apenas ha afectado el flujo de drogas hacia EE. UU.El gobierno mexicano ha confiscado en Sinaloa más de 68 toneladas de drogas, entre ellas fentanilo. Foto: Internacional06.07.2026 21:00 Actualizado: 06.07.2026 21:00

Casi dos años después de la captura y entrega del capo Ismael 'El Mayo' Zambada a Estados Unidos, el estado mexicano de Sinaloa sigue siendo el epicentro de una guerra que ha reconfigurado el mapa del crimen organizado. LEA TAMBIÉN Bajo la creciente presión de Washington para frenar el tráfico de fentanilo, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha endurecido la ofensiva contra los carteles y ha marcado distancia de la política de "abrazos, no balazos" impulsada por su antecesor, Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, un nuevo informe del International Crisis Group concluye que los resultados distan de ser los esperados: aunque la violencia más visible disminuyó en las ciudades, el conflicto se trasladó a las zonas rurales, profundizó la fragmentación del cartel de Sinaloa y apenas ha afectado el flujo de drogas hacia Estados Unidos.'El Mayo' Zambada fue capturado el 25 de julio de 2024 en un aeródromo privado cerca de Texas. Foto:ReutersFragmentación del conflicto en SinaloaUbicado en el noroeste de México, Sinaloa ha sido durante más de cinco décadas el principal bastión del narcotráfico del país. La captura de Zambada, uno de los fundadores del cartel, desencadenó una disputa interna que, según el informe La guerra de los herederos en Sinaloa: combatir el crimen en México bajo presión de EE. UU., “plantea dilemas únicos para las autoridades mexicanas” al abrir una intensa lucha por el control de la organización.La investigación sostiene que esa guerra ha fortalecido a Los Mayos, afines a Zambada, mientras Los Chapitos, encabezados por los hijos de Joaquín 'El Chapo' Guzmán, han perdido buena parte del control de Culiacán y de municipios del centro y sur del estado. Al mismo tiempo, otra facción encabezada por Fausto Isidro Meza Flores ha consolidado su influencia en el norte de Sinaloa. LEA TAMBIÉN La respuesta de Sheinbaum ha sido reforzar la presencia militar con unos 15.000 efectivos, concentrar cerca del 80 % de las fuerzas federales en Culiacán, dividir la ciudad en siete zonas de patrullaje y estrechar la cooperación con Washington. Eso ha permitido la extradición de 92 narcotraficantes y el uso de inteligencia estadounidense, incluidos drones, para localizar y destruir cientos de laboratorios clandestinos de drogas sintéticas; sin embargo, el balance continúa siendo modesto.La violencia entre carteles disminuyó en las ciudades, pero se trasladó a las zonas rurales. Foto:AFP'Las autoridades aún están lejos de expulsar a los grupos criminales de Sinaloa'Según Crisis Group, la estrategia ha reducido los grandes enfrentamientos armados y los bloqueos de carreteras, pero no ha debilitado las estructuras financieras, políticas y territoriales que sostienen al cartel. Tampoco ha afectado de forma apreciable el mercado del fentanilo: investigadores de la organización entrevistaron a consumidores y autoridades en ambos lados de la frontera y concluyeron que la disponibilidad y el precio de la droga prácticamente no han cambiado.El reporte no proporciona una cifra exacta del volumen total del flujo de fentanilo hacia EE. UU. (un dato difícil de calcular con precisión), pero asegura que el gobierno federal ha confiscado en el estado más de 68 toneladas de drogas, que incluyen más de una tonelada de fentanilo en polvo y casi 5,5 millones de pastillas de la misma sustancia. LEA TAMBIÉN “Ni las guerras territoriales entre grupos criminales ni la represión gubernamental parecen haber afectado el suministro de fentanilo. Las autoridades mexicanas aún están lejos de expulsar a los grupos criminales de Sinaloa de las zonas que controlan, cortar sus fuentes de ingresos o desmantelar las estructuras financieras y políticas que han sustentado al cartel”, resume David Mora, analista senior de Crisis Group para México.Joaquín 'El Chapo' Guzmán cumple cadena perpetua en Estados Unidos. Foto:Redes socialesEl informe también advierte que el costo humano del conflicto recae, cada vez más, sobre los niños y adultos jóvenes. Al menos 55 menores de edad y cerca de 450 personas entre los 18 y 28 años murieron durante los primeros diez meses de la guerra interna, lo que representa más del 40 % de los homicidios registrados oficialmente. Además, la mitad de las personas desaparecidas desde el recrudecimiento del conflicto tiene menos de 28 años.Investigar a funcionarios públicosMás allá del diagnóstico, Crisis Group sostiene que la presión de Washington podría convertirse en una oportunidad para México si se traduce en investigaciones contra las redes de corrupción que protegen al crimen organizado. Aunque las acusaciones del Departamento de Justicia estadounidense contra altos funcionarios de Sinaloa han sido interpretadas como una intromisión en la soberanía mexicana, el informe considera que ese tipo de procesos judiciales son precisamente los que el país necesita para romper los vínculos entre política y narcotráfico. LEA TAMBIÉN “Si México quiere desmantelar verdaderamente los grupos del crimen organizado, necesitará precisamente este tipo de investigaciones judiciales contra políticos y otras figuras que facilitan y se benefician de la actividad de los carteles”, concluye Mora.Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, investigado por EE. UU. Foto:Redes socialesEl Departamento de Justicia de los Estados Unidos ha acusado formalmente a diez políticos y funcionarios de seguridad de Sinaloa de colaborar con el crimen organizado, entre ellos a Rubén Rocha Moya, el gobernador de Sinaloa, y Juan de Dios Gámez Mendívil, alcalde de Culiacán.Cuestionado sobre una intervención militar de EE. UU. en territorio mexicano, Mora sostiene que “contribuiría muy poco a debilitar las redes que sustentan el crimen organizado y tendría graves consecuencias para la estabilidad del país y las relaciones bilaterales. Sin embargo, la amenaza de una desacertada intervención estadounidense no debería eclipsar la necesidad de que las autoridades mexicanas impulsen cambios profundos por su cuenta. Para frenar la violencia en Sinaloa y en otros estados, México debe fortalecer la recopilación de inteligencia y la judicialización de quienes colaboran con grupos ilegales, prevenir el reclutamiento criminal y proteger a las víctimas”, dice el experto. Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.