La duración de las guardias es uno de los principales caballos de batalla de los médicos contra el Estatuto Marco que propone el Ministerio de Sanidad. El departamento de Mónica García las quiere rebajar de facto de las 24 horas actuales a un máximo de 17, algo que los sindicatos de los facultativos ven insuficiente. Pero al menos seis comunidades del PP consideran que ni siquiera esto es posible. “Es irrealizable”, dice literalmente la Comunidad Valenciana en las alegaciones que ha presentado el documento.Mientras el PP pide la dimisión de la ministra por no acordar el texto con los representantes de los médicos, varias comunidades de este partido piden no aplicar ni siquiera una de las mejoras más evidentes que Sanidad ha plasmado en un documento aprobado por el Consejo de Ministros y al que, en cualquier caso, le queda una difícil tramitación parlamentaria.Comunidad Valenciana, Aragón, Baleares, Madrid, Castilla y León y Murcia expresan una oposición frontal y expresa a rebajar las guardias, según las alegaciones, a las que ha tenido acceso EL PAÍS. Otras consejerías no son tan tajantes, pero plantean que la reducción de estas horas extraordinarias puede suponer un reto presupuestario y organizativo.Los días de guardia de los médicos consisten, por lo general, en su jornada ordinaria de siete horas sumada a una extraordinaria de 17 más. A efectos prácticos, trabajan 24 horas seguidas. Lo que hace el nuevo Estatuto Marco es eliminar la jornada ordinaria de los días de guardia, sin que luego deba ser recuperada. Según el texto, solo sumarán 24 horas de guardia los profesionales que así lo acepten voluntariamente por escrito.Los sindicatos médicos, que han sumado cinco semanas de huelga a lo largo de este año —con seguimientos siempre inferiores al 25%, según los datos de las comunidades autónomas—, han llegado a pedir que las guardias sean completamente voluntarias, algo que Sanidad considera inviable para mantener el servicio. Lo que se conoce ahora con las alegaciones al Estatuto Marco es que seis comunidades del PP consideran que tampoco pueden mantener el servicio con la rebaja que propone Sanidad.“No compartimos la limitación a 17 horas de la jornada de guardia, que es irrealizable, pues las guardias de 24 horas son comunes los fines de semana en todos los hospitales. Además, establecer la necesidad de consentimiento expreso para las guardias de más duración, hasta 24 horas, va en contra de la naturaleza de la jornada de guardia (antigua complementaria), que es de obligatorio cumplimiento para el profesional”, reza una alegación que comparten la Comunidad Valenciana y Baleares.“Se propone mantener la actual regulación de las guardias de 24 horas, conservando su configuración jurídica y organizativa vigente y permitiendo a los servicios de salud continuar utilizándolas como instrumento de atención continuada cuando las necesidades asistenciales así lo requieran”, expresa Aragón.“El límite de la jornada ordinaria y la complementaria debe ser de 24 horas”, dice Murcia. Para Madrid, el artículo de reducción de las guardias “supone un efecto de proporciones inimaginables sobre la prestación asistencial actual”. “Entendemos que se debe eliminar”, concluye.Tampoco comparte la limitación de las guardias Castilla y León: “La regulación proyectada va, en algunos casos, más allá de la normativa europea [...] y, en otros, parece incluir medidas caprichosas (limitación a 17 horas de las jornadas de guardia)”La ministra ha hecho referencia a estas alegaciones en la rueda de prensa posterior al Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud que se ha celebrado este viernes. “Esto es el perro del hortelano: ni mejoras ni dejas mejorar. Las comunidades autónomas, sobre todo las del Partido Popular, las más beligerantes, por debajo nos dicen que no escuchemos a los profesionales”, ha dicho.No es la única contradicción entre el discurso público y lo que las comunidades trasladan en privado al ministerio. La semana pasada, el consejero vasco de Salud, Alberto Martínez, pidió la retirada del Estatuto Marco y reclamó una nueva negociación o, al menos, sacar a los médicos del documento que sí ha sido suscrito por los sindicatos mayoritarios para pactar condiciones específicas con ellos. Solo unos días antes, el mismo Martínez había firmado un informe favorable a ese mismo documento. “Se valora globalmente de forma favorable la iniciativa, en tanto que moderniza de forma sistemática el régimen estatutario vigente, refuerza la cohesión del Sistema Nacional de Salud y mejora la ordenación de las condiciones de trabajo y los derechos del personal sanitario”, dice el texto que firmó el consejero vasco, al que también ha tenido acceso este periódico.