El ministerio quiere cambiar el vetusto sistema actual a uno con jornadas de un máximo de 17 horas, pero muchos doctores lo ven insuficiente y apuestan por un modelo radicalmente distinto
Las guardias médicas, tal y como están planteadas hoy en España ―24 horas de jornada continua―, son un vestigio del pasado: datan de una tradición en la que los doctores estaban disponibles por si pasaba algo, y actuar era más la excepción que la norma. El aumento de la carga asistencial, de la tecnología y de la capacidad de intervención ha derivado en muchos casos en un día completo de trabajo prácticamente sin parar, una receta para el estrés, el agotamiento, la insatisfacción laboral y los errores, que pueden tener repercusiones negativas en la salud de los pacientes.
El Ministerio de Sanidad propone un nuevo Estatuto Marco ―las guías que marcan las condiciones de trabajo de casi un millón de sanitarios en España― en el cual la jornada máxima se reduce a un máximo de 17 horas, en lugar de las 24 actuales. Estas son resultado de sumar 17 horas de guardia a las siete de turno ordinario de mañana. El borrador prohíbe que haya jornada antes o después de la guardia, así que acorta de facto las horas de trabajo y permite más descanso para los médicos.







