Las centrales seguirán revisando el lunes el borrador que incluye la rebaja a 35 horas semanales y el reconocimiento de la jubilación parcial y anticipada

La ministra de Sanidad, Mónica García, ha apaciguado de manera provisional uno de los dos frentes que tiene abiertos, el de los sindicatos sanitarios. Las centrales del ámbito de negociación han visto parte del borrador del futuro estatuto marco y, en lo que han podido consultar, han comprobado que en él se recogen las reivindicaciones que habían pactado el pasado lunes de manera oral. Son SATSE, CC OO, UGT, CSIF Y CIG-Saudé, que ya entonces adelantaron que iban a desconvocar sus movilizaciones programadas para enero si García era fiel a su palabra. El lunes se vuelven a reunir para terminar de comprobar que todo esté en orden y, de ser así, cesar la huelga definitivamente. Aunque previsiblemente el resultado será positivo, a la ministra García le quedará abierto aún el otro frente, el de los médicos, que están más movilizados que nunca.

La aprobación de un nuevo estatuto marco que plasme los acuerdos entre el ministerio y todos los profesionales del sistemas sanitario es la reivindicación desde hace tres años los citados sindicatos, aquellos que en las elecciones sindicales han conseguido más apoyos y están formalmente legitimados para negociar. Entre sus exigencias está la reducción de la jornada laboral de 37,5 horas semanales a 35, el reconocimiento de la jubilación parcial y anticipada y un nuevo modelo de clasificación profesional, que es donde quedan establecidos los salarios para cada trabajador público en función de su categoría. Estos tres puntos están recogidos en el borrador actual del estatuto marco.